El Comercio

Pendiente de otro juicio por otro de sus hijos, en paradero desconocido

La historia que ayer se enjuiciaba es «la de una madre que ha abandonado a sus cinco hijos». El mayor vive desde el día en que nació con su abuela, las tres niñas están tuteladas por el Principado tras el rescate policial por el supuesto abandono que ahora se juzga, y el otro hijo, el segundo que tuvo la mujer, está en paradero desconocido. «No sabemos si está vivo o muerto», recordó ayer la letrada del Menor. La Policía Nacional le ha buscado dentro y fuera de las fronteras españolas y por el momento no ha encontrado ni una sola pista del niño. Su madre, la acusada, no dice ni una palabra sobre su paradero y aguarda un nuevo juicio por abandono.

Fue a raíz de la intervención policial de diciembre de 2014 cuando los agentes tuvieron conocimiento de que existían otros dos hijos de la mujer. El único que no pudieron localizar reside, según la procesada, en Portugal con su padre, cuya identidad no quiso revelar. No hay ni un documento de identidad oficial, ni una visita al médico, ni un registro de escolarización. No hay ni un solo rastro sobe el menor.

Una de las peritos que testificaron durante el juicio que terminó ayer explicó cómo había preguntado a la mujer por el paradero del menor. «Solo dijo que no iba a decir nada, que las consecuencias podrían ser peores». Los agentes siguen tratando de buscar alguna pesquisa que les lleve hasta el menor, aunque por el momento todos los trámites realizados no han dado todavía frutos.

Hasta que se señale la nueva vista oral los agentes seguirán investigando el entorno de la mujer, quien, sospechan, ejercía la prostitución. El número de teléfono con el que la trataron de localizar después de que huyera durante una semana aparecía en anuncios de contactos publicados en la prensa. Algunos vecinos también aseguraron que subían muchos hombres a la vivienda de Pumarín.