El Comercio

Mujeres que escriben su historia

Victoria R. Gil, Virginia Gil Torrijos y Ana Vega, ayer, en la librería Cervantes.
Victoria R. Gil, Virginia Gil Torrijos y Ana Vega, ayer, en la librería Cervantes. / ALEX PIÑA
  • La librería Cervantes reúne a tres autoras con el fin de «visibilizar» el trabajo de todas

Si van, es síntoma para algunos de que se están apartando, que están creando un gueto solo de mujeres. Y si no van, simplemente no existen. Esas eran las alternativas que ayer tenían las tres autoras convocadas en la librería Cervantes para celebrar el Día de las Escritoras y las tres lo tuvieron claro: «Es la única manera de visibilizar el trabajo de muchas mujeres». Ellas, Ana Vega, Virginia Gil Torrijos y Victoria R. Gil, estaban citadas para hablar de mujeres que como ellas fueron y son escritoras, aunque el acto sirvió para reivindicar cualquier otra profesión.

«Hay una falta de respeto hacia el trabajo y la trayectoria profesional de muchas mujeres. No solo en el ámbito de la literatura», apuntaba Ana Vega, que llegaba con la obra 'El amante', de Marguerite Duras, entre sus manos. Ese libro, escrito por una mujer, le impactó de adolescente. Era muy distinto a lo leído anteriormente y «con él descubrí la escritura de verdad», afirmó. De una de esas primeras lecturas vitales pasó a la última. Acaba de cerrar las página del último libro de Ángeles Caso, «un devastador relato de cómo las pintoras fueron ocultadas a lo largo de la historia. Siempre se vieron como musas y hubo hombres que incluso les robaron su obra».

Para hacerse una idea de cómo se ha ocultado el papel de la mujer en la historia, Victoria R. Gil buscó algunos datos pegándose a la actualidad. «Ahora que está tan de moda el debate sobre el Premio Nobel de Literatura he comprobado que de los 113 entregados en esta categoría, solo 14 han sido para mujeres. No es que no hayamos tenido un papel en la historia es que nos han silenciado. Todo el trabajo de muchas mujeres no está en los libros de historia, hay que reescribirlos», reivindicó.

No podía faltar en este día el trabajo de las escritoras de la Generación del 27, «de ellas y de sus predecesoras que tuvieron además que escribir sorteando la censura», defendió Virginia Gil Torrijos, quien quiso sacar a la luz a tres poetas: a la polaca Premio Nobel Wislawa Szymborska, «que pasó muchas vicisitudes durante la Segunda Guerra Mundial»; a la asturiana Sara Pérez-Pavés, «una gran desconocida»; y a la poeta saharaui Nana Labat Rachid, «que a todas las barreras que puede tener por ser mujer se suman las de ser una mujer musulmana».

Todas esas mujeres fueron ayer un poco más visibles gracias a otras que tratan de escribir su propia historia, una historia que no se esconda más.