El Comercio

El alcohol y los sedantes, las drogas más consumidas en el trabajo

José Ramón Hevia, a la izquierda, y Juan Ramón Santos, ayer.
José Ramón Hevia, a la izquierda, y Juan Ramón Santos, ayer. / PIÑA
  • Proyecto Hombre reclama planes de reincorporación laboral tras la desintoxicación

Ser trabajador en activo no disminuye el riesgo de contraer una drogodependencia ni está asociado a una sustancia estupefaciente en general. Y hace falta más esfuerzo de concienciación, prevención y sobre todo facilidades para la reincorporación al puesto de trabajo tras un tratamiento de desintoxicación. Estas son las principales conclusiones de la tertulia 'Intervención sobre el consumo de alcohol y otras drogas en el ámbito laboral', que tuvo lugar ayer en el Auditorio Príncipe Felipe.

El acto, organizado por la Concejalía de Servicios Sociales, contó con dos ponentes: José Ramón Hevia Fernández, de la Dirección General de Salud Pública, y Juan Ramón Santos Fernández, director técnico de Proyecto Hombre.

Santos departió sobre la experiencia de intervención. «No se puede considerar que el consumo de drogas sea un riesgo laboral, y obedece a múltiples causas», advirtió. Desde su punto de vista, desde hace unos años existe más sensibilidad con el consumo de drogas en el ámbito laboral, con programas dirigidos a la prevención y la sensibilización.

El director técnico de Proyecto Hombre reclamó planes específicos de reincorporación al puesto de trabajo con las oportunas adaptaciones. Para que esto sea seguro, ha de ir incluido en el convenio colectivo. «Las drogas problemáticas en el ámbito laboral son las mismas que en la población en general», aseguró. En concreto, la intervención se centra en el alcohol y los psicofármacos. En Proyecto Hombre, además, están constatando un repunte en el consumo de hachís.

Por su parte, Hevia desgranó las cifras de la encuesta estatal sobre consumo de drogas en el ámbito laboral. De ella cabe destacar que un 11 % de la población laboral española bebe a diario y otro 34 % fuma, aunque el tabaquismo pasivo en los centros de trabajo ha retrocedido. Aumenta el consumo de hipnosedantes y la droga ilegal favorita es el cannabis. La ingesta de estas sustancias aumenta en los trabajos de riesgo o estresantes.