El Comercio

El IBI a grandes propietarios generará 3 millones de euros extra

El secretario, Jesús de la Puente y el alcalde, Wenceslao López, escuchan al concejal de Economía, Rubén Rosón, al inicio del Pleno. Al fondo, les observa, el viceinterventor, Darío García Solís.
El secretario, Jesús de la Puente y el alcalde, Wenceslao López, escuchan al concejal de Economía, Rubén Rosón, al inicio del Pleno. Al fondo, les observa, el viceinterventor, Darío García Solís. / PIÑA
  • PP y Ciudadanos lo rechazan por afectar a la actividad económica, pero Rosón dice que permite bajar el tipo al resto de contribuyentes

Treinta y tres veces levantaron y bajaron los brazos ayer los 27 concejales de la Corporación en una confusa votación de enmiendas a las ordenanzas fiscales. Solo la última valió: 14 manos a favor del proyecto, las del equipo de gobierno, y 13 en contra, las de PP y Ciudadanos. La imagen de los brazos en alto es engañosa. El equipo de gobierno y los populares cruzaron elogios, se reconocieron méritos y hasta se aceptaron enmiendas del principal grupo de la oposición.

El concejal de Economía, Rubén Rosón, repitió discurso. Insistió en que «demostramos que se puede hacer otra política fiscal», en la que «pague más quien más tiene», para que la deuda generada por los «pelotazos y chanchullos» como Villa Magdalena o el Calatrava «no la paguen los vecinos con el IBI» sino «aquellos grandes empresarios y fortunas» que se benefician de este endeudamiento provocado «durante los 24 años de gobierno del Partido Popular». Era su forma de defender la introducción de un tipo diferenciado para los grandes valores catastrales, del 1,1% frente al 0,65% general, que favorecerá recaudar «3 millones de euros más» y «nos permite bajar el IBI a otros 200.000 contribuyentes».

Una apreciación discutida por la oposición. «La rebaja (del tipo) es claramente insuficiente», protestó el portavoz de Ciudadanos, Luis Pacho. El PP propuso «una rebaja realista, del 5%» para compensar el alza de los valores catastrales. «¿Un 10%? Se acerca a lo deseable», valoró, «pero no es realista ni aplicable». No lo es porque el Ayuntamiento se enfrenta a una serie de pagos millonarios (por más de 70 millones de euros) como consecuencia de sentencias judiciales que duplicarán la deuda municipal. «La verdad, es la verdad. La mayoría de los que nos metieron en esto, ya no están aquí y lo vamos a tener que solucionar con nuestros impuestos», denunció Pacho. «Es cierto», coincidió Rosón, «pero ya han vuelto», dijo después de que Gerardo Antuña y Agustín Iglesias Caunedo salieran del salón y volvieran al debate.

Contra el 'naranja'

Quitando los '70 millones de euros' en reproches, el debate entre el equipo de gobierno y el PP fue sosegado. Incluso sobre el IBI diferenciado. El concejal popular Eduardo Rodríguez criticó como una imprudencia aplicar el tipo máximo legal y crear «un escenario fiscal adverso» para la inversión. «Un tipo del 1,1%, mientras Gijón grava con un 0,435% puede aislar a Oviedo». Pacho, en cambio, fue más duro. Lo denunció como un estorbo a la actividad económica y un ataque a los «creadores de prosperidad», de ser como «un martillo» contra «la cabeza del contribuyente» y ha avisado que esta subida «no afecta las grandes fortunas sino a la clase media» de la ciudad.

Algo debía de haberse olido Pacho. El lunes, en el Pleno extraordinario para retirar honores a franquistas, Caunedo le espetó que «hacía el ridículo» con las ordenanzas o los presupuestos. Ayer, Rosón le acusó de ser «más radical» que el propio PP al considerar que «solo las 260 personas» a las que se les sube este impuesto «son las que crean riqueza en la ciudad». Lo hizo mientras agradecía al PP su «trabajo» para «mejorar» el texto de las ordenanzas, con la aceptación de tres de sus enmiendas.

A la hora de votar, los dos concejales de Ciudadanos vieron como se quedaban solos en la mayoría de sus enmiendas y como el PP votaba parte de ellas en contra.