El Comercio

La obra de San Isidoro se prolongará hasta principios de 2017

La parroquia de San Isidoro, andamiada.
La parroquia de San Isidoro, andamiada. / PIÑA
  • El proyecto presentado por el Arzobispado prevé la fijación de elementos decorativos para que no haya más desprendimientos

Un nuevo desprendimiento de la fachada de San Isidoro el Real, del siglo XVIII, puso en alerta a los bomberos el pasado lunes. No era la primera vez. En abril, se revisó la fachada tras la pérdida de elementos arquitectónicos ocurrida en época de lluvias por problemas de «arenización». La zona se acordonó, y los técnicos municipales trasladaron entonces un mensaje de calma: la fachada se conservaba en buen estado y no presentaba riesgos de nuevos desprendimientos tras la retirada de los elementos que amenazaban con desplomarse.

Sin embargo, esta semana la iglesia volvió a perder parte de su fachada. No sucederá más. Ya está andamiada. «Se fijarán esos elementos decorativos, no es una restauración», explicó el párroco de San Isidoro, José Luis Alonso Tuñón. La obra se prolongará, si las previsiones no fallan, hasta «enero».

Llegar hasta aquí no ha sido un camino fácil. Al Arzobispo no le resultó fácil reunir los 80.0000 euros que cuestan los trabajos y, a pesar de que el Ayuntamiento le instaba a acometerlos desde hace ya un año, no ha sido hasta ahora cuando se han hecho realidad.

San Isidoro el Real es uno de los templos principales del Oviedo Antiguo. Situado frente a la Casa Consistorial y junto al mercado de El Fontán, no siempre fue la sede de esta congregación, ya que su lugar de culto estaba en la plaza de El Paraguas. De aquel edificio ya desaparecido solo se conserva la puerta, ubicada en el Campo de San Francisco.