El Comercio

Javier Calzadilla, sobre el Viaducto Marquina.
Javier Calzadilla, sobre el Viaducto Marquina. / MARIO ROJAS

«El atraco que Defensa hizo con El Milán no se puede repetir en La Vega»

  • Javier Calzadilla Arquitecto

  • «Oviedo es una ciudad muy desconexionada, hecha a trozos, y eso se muestra a menor escala en el Campo»x

Javier Calzadilla es casi una institución para los arquitectos de Oviedo. Conoce bien su ciudad, de la que habla con indisimulada pasión, un lugar que espera cambie algún día cercano y se vuelva «más amable» para los peatones, aunque él «no lo vaya a ver». Trabaja analizando esas oportunidades que se han abierto en la ciudad con grandes bolsas de suelo como El Cristo o La Vega y, firme en sus posiciones, también coordina el grupo de trabajo que cada semana analiza la fisonomía del Campo San Francisco. No tiene reparos en decir que sueña con una ciudad en la que ese parque esté unido a La Escandalera y donde los coches se esfumen.

¿Cree que el proceso del Campo San Francisco es una gran oportunidad para Oviedo?

Es una de las grandes oportunidades para Oviedo. El Ayuntamiento nos ha encargado la asistencia técnica para un concurso de ideas para la potenciación sostenible y mejora de la calidad del espacio público en el Campo San Francisco.

¿Cómo va el trabajo?

Hay un prediagnóstico que analiza qué pasa en el Campo, su historia y como se relaciona con su entorno. Estamos muy próximos a terminar. Luego, habrá una participación ciudadana sobre esa información previa.

¿Es fundamental la participación ciudadana?

Totalmente. Hasta ahora en estos procesos solo había posibilidad de alegaciones, pero aquí es muy importante. La participación ciudadana sin información previa, no sirve de nada. Tenemos el ejemplo de El Cristo. Hay que saber qué necesita Oviedo para decidir.

¿Los ciudadanos no optarán por intereses particulares?

Lo harán si no tienen información. Si yo pregunto sin más qué quiere un vecino de El Cristo me dirá que un parque, pero si le pregunto a un hostelero me dirá que 2.000 viviendas. Por eso debe haber información y propuestas.

¿Ha habido algún proceso anterior así?

Creo que no. Nosotros queremos cumplir la labor que tenemos con la sociedad civil y aportar los conocimientos que tenemos. Como arquitecto estoy encantado de que se cuente con nosotros.

¿El Campo está desatendido?

El recinto no. El servicio de Parques y Jardines funciona muy bien. El Campo, el parque que es hoy en día, está muy aislado. Oviedo es una ciudad muy desconexionada, hecha a trozos y eso se muestra, a menor escala, en la conexión de espacios públicos y espacios de ocio. El casco antiguo, por ejemplo, está peatonalizado, pero también aislado. El Campo está rodeado por una muralla de tráfico. Uno de los objetivos es mejorar esa conexión entre espacios públicos.

¿Es ese uno de los objetivos de la revisión del PGOU?

Oviedo no tiene nada de ciudad compacta. El ejemplo más evidente es La Manjoya, una isla, y eso no puede ocurrir. Es muy caro llevar allí servicios. No hay itinerarios peatonales claros. Hay siempre murallas de tráfico. Los que tenemos niños o nietos, lo notamos mucho. Los llevas agarrados y nada más entrar en el Campo los sueltas, como si entraras en un fuerte rodeado por los indios.

¿Antaño era un sitio de reunión?

Sí, y ahora no lo es porque hay que saltar una muralla para ir.

¿Por qué hace falta revisar el PGOU?

Decir que la ciudad va a tener un crecimiento de 100.000 habitantes no tiene ningún sentido. Hay que evitar la dispersión y ver qué se hace con los suelos urbanizables sin desarrollar y hay una cosa fundamental, que es del Plan Estratégico, el documento político sobre el modelo de ciudad que propone el gobierno local.

¿Qué modelo de ciudad te gustaría?

La ciudad del peatón y la bicicleta. Creo que Oviedo puede conseguirlo. El coche es un invasor. Las ciudades no se hicieron para el coche. Hay que revisar el plan de movilidad porque allí no hay una propuesta clara de priorizar al peatón y que haya recorridos peatonales que conecten el centro con la periferia. En días como el de los Premios Princesa, el día de América o la cabalgata de Reyes, el tráfico se cierra en el centro y no pasa nada.

Harían falta aparcamientos disuasorios...

Afortunadamente la consejería ha convocado un plan de movilidad central y claro que hay que pensar en esos aparcamientos, pero más en que la gente que viene de Gijón o Avilés use el transporte público. Ahí se puede eliminar mucho tráfico rodado. En Gijon se destruyó el tren por un innecesario y absurdo derribo de la estación. Ha perdido cientos de miles de viajeros, entre ellos yo mismo. Es fundamental dejar de concebir Oviedo como algo independiente de su área central.

Oviedo tiene también reto de la fábrica de La Vega, ¿qué haría allí?

Oviedo tiene que derribar el cerco de la fábrica de armas que separa dos barrios y que son 220.000 metros cuadrados de un espacio impresionante. Yo me imagino un recorrido peatonal fábrica de armas, la de gas, el casco antiguo, Fruela y el Campo de San Francisco.

¿Lo propone entonces para recorridos peatonales?

La fábrica de armas es de titularidad pública. No podemos dar un paso atrás. El atraco que el Ministerio de Defensa hizo con El Milán, donde hubo que pagar o permutar por terrenos, no se puede repetir. Ese terreno se cedió para fábrica de armas. En Oviedo se hicieron muchas expropiaciones para la fábrica, se gastó dinero para alcantarillado, se hizo la calle General Elorza, que era el director de la fábrica de armas, para conectar la fábrica con la estación del Norte y mucho más. Lo primero que debería hacerse es que esos terrenos pasaran a titularidad pública. Hay muchos edificios, casi todos, para conservar. Es un lugar de paseo impresionante que lleva directamente a San Julián de los Prados. Tengo que poder ir desde el Campo a la fábrica de armas con el coche del niño sin alterarme. Tiene que ser una ciudad amable.

Oviedo ya no es amable...

Las ciudades no se hicieron para el coche y las ciudades están en su derecho de limitar el uso del coche. El derecho del peatón tiene que ser prioritario. Máxime en una ciudad como Oviedo donde el 60% de los trayectos se hacen a pie.

¿Recuerda la reacción de los ciudadanos ante la peatonalización de Oviedo en los 90

Hubo protestas. Muchos comercios protestaron en ese momento y ahora están encantados. Esas calles salón o jardín con terrazas y comercios están siempre llenos. Son las calles comerciales más importantes. En Uria se suprimió el tráfico y no pasó nada. Aunque la peatonalización no está muy bien hecha. No es difícil ver a Oviedo como una ciudad peatonal dentro de la ronda sur.

¿Cree que veremos esa ciudad?

Yo no, desgraciadamente, pero no es tan difícil. Hay que ir paso a paso. Hay que intentar reducir y suprimir la entrada del coche y que se evaporen. Los planes tienen una vigencia pero no quiere decir que no sean revisables. Si los que creemos en ese modelo de ciudad estamos equivocados se revisará, pero es por donde va el mundo. Se está potenciando el coche eléctrico. No debemos volver a meter los coches a los pies de la catedral y que vuelva a ser negra. Ese modelo ha fracasado.

¿Y qué propone para El Cristo?

Es un área de oportunidad. Nunca tuvo Oviedo unas áreas de oportunidad como ahora. Lo que está claro es que no hacen falta viviendas. Hay miles de viviendas vacías. Hay que estudiarlo detenidamente.