El Comercio

El San Martino se vende en Gascona

Elaborando picadillo, ayer en Gascona.
Elaborando picadillo, ayer en Gascona. / M. ROJAS
  • El bulevar de la sidra se llenó ayer de chorizos, morcillas y longaniza en la primera feria del embutido asturiano artesano

La calle Gascona tenía ayer un olor parecido al de un secadero de embutidos, gracias a la celebración de la primera feria del Sanmartiniegu. En total, participaron doce puestos y lo que más vendieron fue chorizo. «A los ovetenses, les gusta más la variedad picante que la dulce» y esto se notó en las ventas», según explicó ayer Manuela, de la chacinera de Pico de Fiel. Ella, junto a su familia, elabora artesanalmente cada uno de los productos que ayer tenía expuestos y entre los que también se encuentra el tocino, la morcilla o la cabezada. A pesar de que este es un plato típico del Antroxu, afirma que lo comercializa «todo el año» y ayer había tres ejemplares que fueron observados por todos aquellos que se acercaron al bulevar de la sidra.

A su lado, se encontraba María Martínez de La Vega de San Julián. A cada cliente que se acercaba a probar y comprar sus productos, les explicaba que son hechos tal y como hace años los elaboraba «Graciano y María Elena», primeros dueños de la fábrica. Tras esto, algunos se interesaban por las morcillas y los chorizos de cocer, síntoma de que el invierno está llegando y en las cocinas asturianas se empieza a preparar la fabada o el pote de berzas. Pero, en Gascona no solo se vendieron ayer productos crudos o salazones. La empresa El Hórreo ofrecía chorizos a la sidra, sabadiego o picadillo ya cocinados y casi listos para comer, a falta de un toque de microondas o sartén. Esta empresa afirma que realiza embutido sano, ya que «controla que tenga la menor grasa posible y que sean sin conservantes» en el proceso de elaboración.