El Comercio

«Os habéis ganado mi corazón»

Emilio Llegó saluda a los asistentes al encuentro del Instituto Aramo, en Oviedo.
Emilio Llegó saluda a los asistentes al encuentro del Instituto Aramo, en Oviedo. / MARIO ROJAS
  • «Nunca abandonéis la lucha por la decencia. Si no, volveremos a la caverna más atontados», pidió el filósofo

  • El filósofo Emilio Lledó entabló un emocionante diálogo en el Instituto Aramo

«El Instituto Aramo ha ganado mi corazón». Emilio Lledó, filósofo y Premio Princesa de las Humanidades en 2015, resumió así el coloquio que protagonizó ayer con alumnos de Bachillerato del centro educativo ovetense, en el que casi chavales lo escucharon con atención. Instantes antes de empezar, en conversación con este periódico, Lledó opinaba así sobre el panorama actual de España: «No hay más remedio que verlo con esperanza». Considera la manida polémica sobre la pérdida de valores de las nuevas generaciones como un «debate falso»: «Hay que dialogar con ellos, porque hay estructuras sociales que se deben mantener, como la defensa de la decencia. Un indecente con poder destruye el país», advirtió.

El filósofo, que repetía el encuentro organizado por la Fundación un año después a petición propia, habló a calzón quitado: «Me emociona vuestra presencia. La esperanza de los pueblos es la juventud. De las cosas importantes no pasáis, como demuestra vuestra presencia aquí». Pidió a sus jóvenes interlocutores que nunca abandonen «la lucha por la decencia, que se empieza en la enseñanza», porque, de lo contrario, «volveremos a la caverna platónica cada vez más atontados». Finalizó su intervención inicial con un «gracias, no todo está perdido».

Deseoso de diálogo, el profesor respondió con avidez a cuestiones sobre el origen de su interés por la filosofía, si dedicarse a ello te hace buena persona («automáticamente, no») y si ha alcanzado la felicidad, a lo que repuso: «No, somos seres inquietos. La gota de felicidad que podamos alcanzar no está en lo que tenemos, es lo que somos. Que mires al espejo y no se te rompa de la vergüenza. En tono íntimo, el filósofo relató que no tiene televisión o que su mejor experiencia docente fue en Alemania, enseñando el idioma a emigrantes españoles.

Lledó cogió fuerza en la respuesta a la última pregunta, cuál era su opinión sobre la educación actual: «De pronto hay una universidad privada en la que se matricula a un niño porque nada más que acabe ya está colocado. Que venga no para encarnizarse con la Filosofía o con la Química, sino para ganarse la vida y nada más es la muerte de la universidad, de la cultura y del país». Al terminar, el auditorio lo despidió con una calurosa ovación. Ángel Mera, alumno de 2º de bachillerato, también repetía en el acto. «Está bastante bien. En lo que dice de la Educación coincido mucho con él, aunque muchas cosas no se pueden llevar a cabo», declaró.

El filósofo sevillano, que asistió el pasado viernes a la entrega de los Premios Princesa, sigue con una intensa semana de actividades en Asturias. Hoy, participa en un encuentro en El Milán y el sábado abrirá el III Congreso de la Asociación de Escritores Noveles en Gijón. Después, a las 19 horas, participará en un coloquio en la sede del Foro Jovellanos.