El Comercio

«La situación política en Madrid no tiene por qué afectarnos en absoluto»

  • El regidor admite que, «en un mundo conectado, lo que pasa en Japón afecta a Oviedo queramos o no»

No tiene muy claro el alcalde si acabará pagando él, en forma de inestabilidad en el gobierno local, las consecuencias de la decisión del comité federal del PSOE del pasado domingo de facilitar la investidura de Mariano Rajoy. Preguntado ayer, durante una visita al colegio de educación especial de Latores, Wenceslao López no vio razón para ello. «No tiene nada que ver en absoluto», dijo, lo sucedido o que vaya a suceder en Madrid con el gobierno local y tripartito de Oviedo. «Al menos, yo no veo por qué tendría que afectar», dudó, para añadir a continuación que «evidentemente, en un mundo que vivimos en red, lo que ocurre en Japón afecta a Oviedo, queramos o no».

De las palabras del alcalde parece deducirse que si, al menos no está con la mosca detrás de la oreja, teme que sea una mariposa, esa misma que se usa para explicar la teoría del caos -la que bate sus alas en algún lado y causa una tormenta en otro- la que traiga turbulencias nuevas al gobierno que preside. Somos e IU mantuvieron antes de ayer su apoyo al acuerdo de gobierno que aupó a Wenceslao López a la Alcaldía. Las palabras de la vicealcaldesa, Ana Taboada, sin embargo, no ahorró críticas hacia Javier Fernández al que acusó de haber ido «a hacer a Madrid lo que intentó hacer en Oviedo, que es entregar el gobierno al PP». Pero también señaló que «nosotros hemos demostrado que somos un gobierno que resiste y plural. No hay injerencia por parte de la FSA y de las políticas del PP en nuestro concejo y vamos a seguir adelante con el gobierno».

En parecidos términos se expresó el líder de IU, Roberto Sánchez Ramos, que limitó las posibles consecuencias del 'giro' del PSOE a «las autonomías o en el Congreso, pero no a nivel local, queda fuera de su ámbito».

Las buenas palabras no parecen haber tranquilizado del todo al alcalde. Puede que con razón. Las tensiones políticas nacionales, en especial durante las pasadas campañas, han afectado antes a la estabilidad y confianza entre los tres socios de gobierno.