El Comercio

El PP cede y desbloquea la liquidación de Cinturón Verde después de tres años

  • El Principado recibirá 583.207 euros en la disolución por su 8% del capital, pese a que nunca respondió ni asumió su parte de deuda

  • Realizó obras por 2,8 millones de euros de un total de 17; Somos dice que «hay cuellos de botella» que dificultan la gestión

Cinturón Verde, la sociedad creada a mediados de los 90 para eliminar las vías del tren de la ciudad y luego empleada por Gabino de Lorenzo para promover un plan de aparcamientos de éxito más que dudoso, desaparecerá en los próximos días. El viernes se reunirá el consejo de liquidación, aprobará las cuentas y solo restará hacer la correspondiente anotación en el Registro Mercantil y repartir sus activos entre sus accionistas: el 92% corresponderá al Ayuntamiento y el 8% restante, al Principado.

La reunión pondrá fin a una situación kafkiana. La sociedad lleva en liquidación desde mayo de 2013, después de que el Ayuntamiento se comiese su deuda, 33 millones de euros. Los liquidadores de la empresa fueron nombrados entonces por el consejo de administración, controlado por el PP, que retuvo la presidencia, primero en la persona de Jaime Reinares y, tras la renuncia de este, en la de Gerardo Antuña.

El nuevo equipo de gobierno no supo u olvidó renovar los cargos del consejo el año pasado y el PP decidió sonreír para dentro y dejarlo correr. La situación se complicó cuando el gobierno tripartito se dio cuenta de que había que formular y aprobar las cuentas anuales de la sociedad antes de la liquidación y que para ello debía de convocarse un consejo. En ese momento, descubrieron con horror que la potestad para convocar la reunión estaba en manos del PP y que los populares no tenían la más mínima intención de facilitar el proceso.

El PP tenía sus razones. Entre otras, los desplantes de Wenceslao López y varios ataques injustificados. Sobre la bocina, el día antes de que venciese el plazo legal para aprobar las cuentas de la sociedad, los populares jugaron otra mano: sus cuatro miembros del consejo -Antuña, los exconcejales José Ramón Pando y Benjamín Rodríguez Cabañas y la edil Belén Fernández Acevedo- anunciaron por carta su dimisión. Oficialmente, lo hicieron para facilitar el proceso, pero lo llevaron a otro callejón sin salida.

Para tomar cuenta de las dimisiones habría que convocar un consejo. De hecho, las renuncias se comunicaron al alcalde, que no es miembro de los órganos de la sociedad. Además, su dimisión cerró la puerta a que un tercio de los consejeros tratase de forzar su celebración, ya que ello requiere que se lo soliciten al presidente, que no había ya, y «este sin causa justificada no lo haga en el plazo de un mes».

Fin del juego

El PP decidió esta semana poner fin al juego. Antuña firmó la convocatoria del consejo, en el que, ahora sí, dimitirán los cuatro liquidadores del PP. En la misma sesión, se nombrará nuevo presidente, se formularán las cuentas y la propuesta de liquidación: Cinturón Verde dejará de existir y el Principado, titular del 8% del capital social, recibirá 583.207 euros, pese a que nunca respondió en idéntico porcentaje, como le correspondería, de las deudas de la sociedad. El Ayuntamiento se quedará con el resto: con 3.400 plazas de aparcamiento sin vender, goteras y el pago de las expropiaciones pendientes aún.

De un presupuesto total de 219 millones de euros, el Ayuntamiento solo logró hacer inversiones por 2,8 millones hasta julio. La cifra apenas supone el 16% de todo el gasto en obras y nuevas dotaciones previsto para todo el año. El dato se hizo público ayer cuando el equipo de gobierno subió a la web de transparencia los estados trimestrales de ejecución presupuestaria, que como informó este diario llevaban un año sin actualizarse.

En valor absoluto, es la inversión más baja a mitad de año de la serie histórica. En 2014, hasta ahora el año con peores cifras, el equipo de gobierno del PP había logrado tan solo ejecutar obras por 4,7 millones. El porcentaje, sin embargo, era entonces aún peor que este año. Los 4,7 millones ejecutados suponían menos del 15% de la inversión prevista en las cuentas, 32 millones, de la que a la postre tan solo se ejecutaron 12.

Las causas de unos números tan pobres son varias. El retraso en la aprobación del presupuesto por parte de los tres socios de gobierno, que no se publicó en el Boletín Oficial del Principado de Asturias hasta el 13 de abril, es una de las principales. Pero no la única. Fuentes de Somos esgrimieron ayer que, a 4 de octubre, «la oficina presupuestaria había aprobado financiación para inversiones por 16,67 millones de euros». Salvado el matiz de que hay tres meses de diferencia entre la cifra de ejecución y la autorización de financiación, para Somos lo que existen «son importantes cuellos de botella» y pone como ejemplo el contrato del escenario de San Mateo: «Se ordenó la redacción de los pliegos en marzo, pero no estuvieron listos hasta finales de agosto».

Lo que ya estaba

En realidad, en los 2,8 millones ejecutados hasta julio hay muy poca obra nueva. Los 933.545 euros gastados (de 3,5 millones) en la partida de 'otras inversiones vías públicas' corresponden casi en su integridad a la apertura del puente de La Florida y la mejora de la accesibilidad en Ciudad Naranco, dos proyectos que dejó en marcha (si se pueden considerar así los retrasos del puente) el anterior equipo de gobierno.

Otros 860.545 euros ejecutados corresponden a 'otras inversiones alumbrado', el contrato lanzado el año pasado para la segunda fase de la sustitución de farolas. Para superar los 2 millones de euros solo hace falta sumar la compra de coches para la Policía Local por 184.500 euros.

Somos insistió ayer en que la oficina presupuestaria «ha hecho los deberes» y descargó responsabilidades en la escasez de la plantilla: «Ha habido más de 100 jubilaciones desde 2012, que no se han podido cubrir por los límites a la tasa de reposición». Sea cual sea la causa, la parálisis es notable. No se había invertido nada o casi (15.000 euros de casi 2 millones) en Patrimonio; nada en nuevas infraestructuras ni en saneamiento ni en terrenos, o solo 10.000 euros en parques.