El Comercio

Conductores que no respetan el ámbar

Ginés García cuenta que cuando se sacó el carné de conducir, hace ya unos años, su profesor le explicó que el semáforo en ámbar es sinónimo de precaución aunque se puede cruzar, pero lamenta que muchos conductores no lo respeten y pongan en peligro a los peatones. «La Policía Local debería controlar esto al máximo, es un peligro para los peatones, que confían en la prudencia de los conductores pero hay muchos que no respetan nada y cruzan a máxima velocidad».