El Comercio

Estudiar español está de moda en Francia

Gloria Blanco, Marina Pangua, Sabrina Clemente y María Regina del Río ayer durante la selección.
Gloria Blanco, Marina Pangua, Sabrina Clemente y María Regina del Río ayer durante la selección. / M. R.
  • La Alianza Francesa realizó las pruebas de selección a las que se presentaron más de un centenar de candidatos

  • El país galo busca profesores de castellano para sus institutos

Au revoir Oviedo, bonjour Versalles. Probablemente esta frase será una de las más utilizadas por los candidatos que resulten elegidos para ocupar un puesto de profesor de español en los institutos de Francia. Aunque parezca extraño, el país vecino necesita ayuda española. En concreto mil docentes de lengua castellana. El núcleo duro de esa demanda se encuentra en Versalles, que curiosamente es la región francesa con más estudiantes de Secundaria, casi medio millón, de los cuales el 84% elige el español como segunda lengua extranjera. Lo hacen porque la reforma educativa que se realizó en el país galo, el pasado año, obliga a los estudiantes a elegir un segundo idioma y el español está de moda allí. «Es la segunda lengua más estudiada en Francia», apunta Sabrina Clemente, directora de la Alianza Francesa en Oviedo.

Esta institución ha sido la elegida por la Inspección Académica de Versalles como sede para realizar la selección de los profesores de español. Es la primera vez que Francia realiza una convocatoria de este tipo: «Curiosamente a los centros educativos de Versalles llegaban muchos currículums de asturianos de forma espontánea y decidieron hacer las entrevistas de selección directamente aquí». Dicho y hecho. El lunes se puso en marcha la maquinaria y en tres días recibieron más de cien solicitudes. Ayer fue el turno de las entrevistas. Del centenar de candidatos solo veinte cumplieron los requisitos al 100%: un nivel mínimo B2 de francés, ser graduado o licenciado universitario y contar con cierta experiencia de movilidad internacional. El resto de currículums se remitieron directamente a la Inspección Académica de Versalles para su valoración. Prevén que este modelo de selección se repita durante dos años más.

Marina Pangua es una de las candidatas que cumple con todos los requisitos. Ayer se presentó a la entrevista porque «espero obtener un puesto de profesora de español en Francia. Ser profesora siempre fue mi primera opción laboral», aseguró. Claro que la oportunidad le pilla un poco lejos de casa. «Es curioso que la gente más capacitada tenga que irse de Asturias. Debería tener la oportunidad de trabajar aquí», se lamentó. La opinión de Gloria Blanco, otra de las preseleccionadas es demoledora. «Es más sencillo lograr un puesto de trabajo en Francia que aquí».

¿Tiene capacidad para ser autoritario? A esta cuestión tuvo que responder Gloria Blanco porque «me vieron muy dulce», aseguró tras salir de la entrevista. Y es que para manejar una clase con treinta alumnos adolescentes se necesita tirar más de fabada asturiana que de croissant parisinos.