El Comercio

Francisco Gayoso, con una de sus famosas moscovitas.
Francisco Gayoso, con una de sus famosas moscovitas. / ALEX PIÑA

Las moscovitas hacen las Américas

  • La confitería Rialto comercializará en Nueva York sus famosas pastas a partir del 1 de noviembre en una tienda del Soho

La primera vez que las moscovitas hicieron su primer viaje fue en 1926. De Luarca a Oviedo. «Las moscovitas nacieron de mano de mi abuelo. Fue él quien dio el salto hasta la capital del Principado para comercializarlas», explica Francisco Gayoso, propietario de la confitería Rialto, cuna de las pastas más famosas de la ciudad.

Noventa años después el trayecto que van a emprender las moscovitas es más largo y más internacional. Se van hasta Nueva York. Cruzarán el océano Atlántico porque «así lo han querido nuestros clientes», explica. «Es quien tira de nosotros. Primero nos llevó a Madrid, donde ya tenemos dieciséis puntos de venta y ahora es Nueva York», apunta el propietario de Rialto.

El próximo 1 de noviembre se pondrán a la venta en 'Despaña', una tienda gourmet española con dos puntos de venta en la ciudad de los rascacielos: una en el barrio del Soho y otra en el barrio de Queens. «En Nueva York hay clientes de la casa que residen allí y nos propusieron la idea. Tardamos dos años en seleccionar el punto de venta», explica Gayoso. «Aquí todo lo hacemos despacio», apostilla. Esta lentitud viene del proceso artesanal con el que se elaboran las moscovitas. «Todo se hace a mano, cada galleta se elabora con manga pastelera una a una», cuenta. Aún así, los maestros obradores crean al día trescientos kilos de moscovitas que suponen treinta mil galletitas elaboradas con un 50% de cobertura de chocolate y un 25% de almendra marcona. El resto del porcentaje se lo llevan un poco de nata, azúcar y harina de trigo. Esa es la receta maestra.

Para Nueva York ya ha partido la primera tanda. Un total de cuarenta kilos de moscovitas que llegarán el día de Halloween. «Es una buena fecha para empezar con la venta porque allí ese día se vende muchos dulces», explica Gayoso. El precio del kilo de moscovitas en la ciudad de la Quinta Avenida será de 85 dólares y los envíos desde Asturias partirán cada quince días. «No queremos que la clientela acumule cantidad. El producto no lleva conservantes y queremos que lleguen frescas». Quizás, el próximo Halloween, los niños neoyorquinos reciban un paquetín de moscovitas cuando llamen a la puerta y ofrezcan «truco o trato».