El Comercio

Ignacio Fernández del Páramo durante la conferencia.
Ignacio Fernández del Páramo durante la conferencia. / MARIO ROJAS

«El PGOU debe contemplar un plan especial para El Cristo»

  • El concejal de Urbanismo desgrana su propuesta para definir el nuevo modelo de ciudad en el seminario Gerardo Turiel

Dicen que las cosas de palacio van despacio y en temas urbanísticos, más. Lo reconoció el propio concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, Ignacio Fernández del Páramo, durante su intervención en el seminario Gerardo Turiel, organizado por Mijares Abogados y que cuenta con la colaboración de EL COMERCIO, y centrado ayer en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana de Oviedo.

El edil reconoció que los terrenos del antiguo HUCA, uno de los asuntos pendientes de definir de mayor calado, necesitan una «singular actuación». En concreto se refirió a la creación de un plan especial para El Cristo que el «PGOU debe de contemplar de alguna manera».

En este sentido, su propuesta tuvo la réplica del arquitecto municipal Felipe Díaz de Miranda, que participó en el coloquio junto a otro elenco de profesionales como el exdecano del Colegio Alfonso Toribio y varios representantes vecinales, entre ellos Ramón del Fresno, presidente de la Asociación Vecinal y Comercial de El Cristo, Montecerrao, Buenavista y Llamaquique.

El arquitecto municipal aseguró que los planes especiales son «una casa de malamadre» y que es necesario definir un modelo concreto. Para ello, apostó por resolver primero el problema de la propiedad de los terrenos de titularidad regional. «Pasar de una administración a otra lleva su tiempo, un proceso urbanístico de este tipo lleva años», le replicó el concejal de Urbanismo.

La Vega es de «todos»

Otro de los agujeros de la ciudad, junto a los terrenos de El Cristo, son los de la fábrica de armas de La Vega. Aquí el concejal no se anduvo con rodeos y destacó que «es patrimonio de todos los ciudadanos porque son públicos. Su aprovechamiento debe de ser para todos y no solo para Defensa». El problema radica en qué hacer en ellos en caso de que sean devueltos al municipio. «Lo lógico sería que el ministerio nos contase si va a hacer algo. Si no es así, que nos dejen a nosotros hacer cosas porque somos más capaces que ellos para gestionar ese espacio», aseveró el concejal de Urbanismo.

Lo que no contemplará el nuevo Plan General de Ordenación Urbana será la creación de la Ronda Norte. No entrará porque el nuevo modelo de ciudad debe caminar hacia la sostenibilidad con el monte Naranco como eje vertebrador, defendió. «No vamos a construir una autovía rodeando el Naranco como a nadie se le ocurriría construirla alrededor de la playa de Gijón», explicó el edil. Eso y que «no hay dinero» para ello, añadió como otra de las causas para descartar la conexión.

En torno al nuevo PGOU también se habló de posicionar la zona rural del concejo y ahí entonó el 'mea culpa' el propio concejal, que reconoció que su planificación es muy deficiente. «No sabemos ni cómo se llaman los pueblos y eso para un Ayuntamiento es imperdonable», sentenció.