El Comercio

Sánchez Ramos pide a los profesionales de la cultura que presenten propuestas

  • Ante las críticas de SOS Cultura, que pide el fin de las políticas del 'gabinismo', el edil responde que ha recibido escasas propuestas

Roberto Sánchez Ramos tiene «todos los brazos posibles» dispuestos a acoger aquellas propuestas culturales que le presenten para la ciudad, aunque, dice el edil, «hasta el momento he recibido muy pocos proyectos y me encantaría recibir muchos de los artistas plásticos o de los profesionales de cualquier disciplina que lo consideren oportuno». Lo dice porque el viernes pasado el colectivo SOS Cultura, nacido para dinamizar la programación cultural de la ciudad, le echó en cara su continuismo con la etapa anterior, con la época del 'gabinismo'.

Decir eso en los ambientes culturales es sinónimo de una ciudad aburrida y con una única oferta centrada en la música clásica y la ópera. De hecho, desde SOS Cultura quieren que eso que ya existe conviva con una alternativa contemporánea. Piden un giro de 180 grados en la forma de concebir la política cultural de la ciudad. Lo exigen y además están convencidos de que puede hacerse con pocos fondos.

«Hay gente preocupada por el mundo de la cultura que constituye un sector crítico. Es muy bueno que exista ese sector crítico en la ciudad. Lo que tiene que hacer este gobierno es crear alianzas con ellos», valoró el concejal de Cultura. Está Sánchez Ramos de acuerdo con las reivindicaciones, otra cosa es cómo le ha sentado que equiparen su etapa como edil con la de Gabino de Lorenzo, el alcalde popular que criticó durante toda su carrera política desde la oposición. «Yo con el 'gabinismo' no tengo absolutamente nada que ver en ninguna línea posible. Jamás he hecho un proyecto con la línea cultural de Gabino», se defendió.

Asamblea

Los tiempos actuales «son de propuestas más que de palabras gruesas, porque estamos en un contexto económico de las deudas millonarias que dejaron y socialmente cualquier idea será bien recibida», insistió. El próximo jueves en el palacete de Villa Magdalena se celebrará una asamblea ciudadana para debatir sobre esas propuestas que podrían dar nuevos aires a la ciudad. Lo hacen allí, es la que dicen es la biblioteca más cara del mundo, porque, subrayan, son conscientes de que hay muchas deudas que además creen «ilegítimas».