El Comercio

«Daremos un cambio y un buen saneamiento al albergue de animales»

  • La adjudicataria confía en mejorar la gestión, aunque la edil asegura que «no es la empresa que querríamos»

El albergue municipal de animales de La Bolgachina guarda fama de lugar inhóspito. De hecho, en 2007 saltó de la red a la televisión por las condiciones de hacinamiento de perros, gatos, un cerdo, un zorro, un burro y hasta un caballo. Y hace solo unas semanas, la Plataforma de Entidades de Protección Animal (Pepa) denunció el «sacrificio masivo» de gatos.

El centro municipal, gestionado hasta ahora por la Sociedad Protectora de Animales, cambiará pronto de manos. El gobierno local sacó a concurso el nuevo contrato, no sin polémica por asociaciones animalistas, que pedían que una protectora se pusiera el frente, y ya hay adjudicataria: Covadonga Beatriz Vergara García, de la empresa Can Mar.

«Esperamos dar un cambio y un buen saneamiento» a las instalaciones, explicó ayer la que será la nueva gestora, que se mostró «ilusionada». Ese cambio se traducirá, adelantó a la espera de coger las riendas del albergue, «en que los perros tengan una vida más saludable, que puedan salir y limpiarse fuera de las jaulas». Para eso, apuntó a la creación de parques.

La mesa de contratación adjudicó el miércoles a la empresa el contrato. Se comprometió a subrogar a la media docena de empleados y ofreció una baja del 12% respecto al precio de licitación, que ascendía a poco más de un millón de euros. Los técnicos la consideraron la mejor propuesta desde el punto de vista técnico y económico (por encima de la otra, Clínica Veterinaria Quirós).

Dudas municipales

Frente a las críticas de plataformas animales, la concejal responsable del centro, Mercedes González, aclaró que «sería una ilegalidad» adjudicarle el contrato a una protectora, aunque reconoció sus dudas sobre la nueva concesionaria: «No es la empresa que querríamos, conocemos la historia que tiene detrás esta señora, incluidas las irregularidades del Ayuntamiento de Siero. Se acabaron las adjudicaciones a dedo», reconoció. Habló, además, de los controles que le impondrán, como el envió de informes semanales sobre la gestión: «Lo ideal sería remunicipalizar, pero cuando no se puede, fiscalizar. Vamos a hacer todos los controles. El Ayuntamiento tiene un responsable en Servicios Veterinarios que hará la vigilancia, como en las demás concesiones, mirando el Libro de Registro y haciendo las inspecciones procedentes».