El Comercio

El fiscal retira el delito por trata de personas contra la acusada de someter a su sobrina

La joven llegó a los juzgados arropada por amigos.
La joven llegó a los juzgados arropada por amigos. / A. PIÑA
  • La mujer marroquí aceptó seis meses de cárcel por un delito contra los derechos de los extranjeros tras traer a la joven desde Francia

Testimonios confusos de la víctima durante la instrucción hicieron que el Ministerio Fiscal retirara ayer la acusación por un delito de trata de seres humanos contra una mujer marroquí, acusada inicialmente por someter, supuestamente, a su sobrina, obligándola a trabajar en su casa sin remuneración alguna a cambio. La procesada admitió en cambio seis meses por un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros por haber traído a la joven sin papeles desde Francia.

El juicio celebrado de conformidad en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial duró apenas unos segundos. Víctima y acusada, sobrina y tía, coincidieron en los pasillos del Palacio de Justicia, aunque no intercambiaron ni una sola palabra. La acusada repetía una y otra vez a sus acompañantes que lo único que había hecho era tratar de ayudarla.

Los hechos enjuiciados se remontan a 2011. La acusada, de origen marroquí, sabía que su sobrina se encontraba sin autorización de estancia y residencia en Francia, en el domicilio de otro familiar. Había llegado al país galo de forma irregular y al ponerse en contacto con la familia asentada en Oviedo, le ofrecieron venir a España. Dijeron que la ayudarían a busca trabajo y aceptó. En diciembre de ese año, la procesada viajó a Francia y ambas recorrieron en autobús el trayecto hasta Asturias.

Hasta ahí las versiones coinciden, pero a la llegada de la chica a la ciudad no se encontró con lo esperaba. Según lo que contó durante el proceso de instrucción, carecía de medios y no conocía el idioma. No tenía tampoco amistades en Oviedo. Sus familiares la obligaron, supuestamente, a hacerse cargo de todos los trabajos del hogar, además del cuidado de dos niños de dos y seis años. Todo, sin remuneración alguna a cambio. La tía también controlaba sus salidas a la calle. Tras un año y medio en esta situación, en el transcurso de una discusión, la tía echó a su sobrina a la calle. Los hechos fueron denunciados más tarde, en junio de 2015, cuando la mujer fue requerida por la Policía Nacional para su identificación en la calle Uría. Esa es la versión de la denunciante, aunque la procesada sostiene que solo trató de ayudarla.

El juicio quedó ayer visto para sentencia de conformidad. El fiscal además de retirar los cinco años de cárcel que pedía por un delito de trata de seres humanos, canceló la petición de una indemnización de doce mil euros por perjuicios y daños morales para la joven.