El Comercio

Charcos, baldosas trampa y otros males

Sabela Gutiérrez escribe a EL COMERCIO para quejarse, «no de la lluvia, que falta hacía», sino del rastro que deja la misma en la ciudad «por falta de mantenimiento de las aceras y calles». A esta vecina le molestan mucho las losetas sueltas del pavimento, «que las pisas y te ponen perdida», también «los charcos que se forman en las aceras por el mismo motivo» y los que hay en algunas paradas del autobús que «cuando llega levanta una cortina de agua. Está muy bien ahorrar, pero no en matenimiento», dice, y critica que no haya recogida de hoja en fin de semana porque «hay muchos resbalones».