El Comercio

Condenada a tres años de cárcel la mujer que abandonó a sus tres hijas en Oviedo

La mujer, en una de sus comparecencias en el juzgado.
La mujer, en una de sus comparecencias en el juzgado. / Álex Piña
  • El fallo también la condena a ocho años de inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad de las menores así como al pago de una indemnización de 60.000 euros

El Juzgado de lo Penal número 4 de Oviedo ha condenado a tres años de prisión a la mujer que dejó solas en su piso a sus tres hijas pequeñas, una de tan solo un mes y las otras dos de uno y dos años, y que fueron encontradas por agentes de la Policía Nacional en estado de abandono. El fallo, contra el que cabe recurso de apelación, también condena a la mujer ocho años de inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad respecto de sus tres hijas, así como al pago de una indemnización total de 60.000 euros a las tres niñas. El Juzgado ha condenado a la mujer como autora de un delito de abandono de menores. No obstante, la absuelve de los otros dos delitos de abandono de menores y los delitos de lesiones y violencia habitual de los que también había sido acusada.

Los hechos ocurrieron en la noche del 18 al 19 de diciembre de 2014 cuando la mujer se fue su piso en Oviedo y dejó solas a las tres pequeñas. La menor de ellas, de un mes, quedó sobre una cama con un pañal y sin nada más que la tapara, mientras que las dos hermanas quedaron descalzas. La Policía Nacional intervino después de que un vecino alertara de los llantos de una de las niñas.

Los agentes, que tuvieron que acceder a la vivienda por la cocina desde el piso contiguo al estar la puerta cerrada con llave, encontraron a la menor llorando por el frío. Sus dos hermanas, en el salón, estaban "sucias y desaliñadas" y una de ellas sostenía una lata de cerveza abierta mientras la otra, sentada en un sofá, "se balanceaba y se golpeaba la cabeza repetidamente con el respaldo", según relata la sentencia. El piso carecía de calefacción, se encontraba sucio, desordenado y presentaba olor a excrementos.

Las tres menores fueron trasladadas al Hospital Universitario Central de Asturias, donde los médicos advirtieron que la menor presentaba un eritema en la zona del pañal, mientras sus hermanas, muy sucias, tenían varias áreas eccematosas en el cuerpo.

La madre no fue localizada hasta el 25 de diciembre de 2014, día en el que agentes del Cuerpo Nacional de Policía la identificaron cuando caminaba por la calle Arzobispo Guisasola de Oviedo y procedieron a su detención. La sentencia subraya que las tres pequeñas "llevaban siendo atendidas deficientemente desde tiempo atrás".

La más pequeña presentaba escasa ganancia de peso, la mediana rechazaba el contacto físico y la proximidad con cualquier otra persona que no fuera su hermana mayor y ésta "estaba extremadamente delgada hasta el punto de que se le percibía el esqueleto por todo el cuerpo, tenía la mirada ausente y huidiza, también rechazaba el contacto con terceros y presentaba extensas áreas de alopecia". Las dos hermanas mayores, añade el fallo, "sufrían grandes déficits de cuidado" y "las vivencias traumáticas que han experimentado les han causado inseguridades, miedos y carencias".

La Consejería de Bienestar Social del Principado dictó el 22 de diciembre de 2014 una resolución que declaró a las tres menores en situación de desamparo por lo que asumió su tutela. La madre tiene pendiente otro juicio por negarse a revelar el paradero de otro hijo, nacido en 2009, una causa por la que se enfrenta a una petición de la Fiscalía de otros dos años de prisión y nueve de inhabilitación para la patria potestad