El Comercio

Los intereses municipales contarán como gasto corriente y abocan a recortes

  • El alcalde asume que «no es legalmente posible» presupuestar su pago como inversiones y que será necesario hacer ajustes de cara a 2017

Aunque cueste creerlo, la Ley de Estabilidad Presupuestaria es poco más que una aplicación informática en la que los técnicos tienen que ir volcando los datos económicos de los ayuntamientos. El equipo de gobierno quería meter el pago de los intereses judiciales por las sentencias de Villa Magdalena y el Calatrava como gastos de capital, pero el ordenador pitó. «No es legalmente posible», asumió ayer el alcalde, Wenceslao López.

El problema deberá resolverse hoy, cuando el equipo de gobierno tiene intención de cerrar «políticamente» las cuentas. Y es de los gordos. Supone un incremento del gasto corriente de casi catorce millones de euros, de casi el 8%, lo que fulmina el incremento máximo del gasto aprobado por el Ministerio de Hacienda, la famosa regla de gasto, del 2,3% para 2017. Pero la regla de gasto se puede romper, bajo ciertas premisas: una, la más importante, que se cumpla la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Los catorce millones de euros «de los marrones del pasado», exceden con mucho los 4,1 millones de ahorro presupuestario neto de 2016. Para evitar «un saldo negativo» habrá que hacer recortes, aunque el alcalde eludió ayer precisar cuáles.

De hecho, Economía ya trabajaba en el peor escenario. Para devolver el equilibrio al proyecto de presupuestos y que no pite al meterlo en el ordenador, cuenta con los cuatro millones de euros extra de ingresos por el IBI a los grandes valores catastrales, pero también ha tenido que renunciar a los planes de empleo para 2017. Otros cinco millones de euros para los que queda el consuelo de que este año se lanzaron en octubre, por lo que podría retomarse en enero o a principios de 2018. Otros dos millones saldrán de recortar algunos compromisos de aumentar las ayudas y transferencias anunciadas.

Más becas

No será de las de desayunos, libros de texto y de comedor. Este ha sido el primer año en el que han recibido esta ayuda todas las solicitudes que cumplían las bases, más de 6.000 niños. Sin embargo, el gobierno local no se conforma con estos datos y el próximo año se incrementará la partida presupuestaria en un 10%. En concreto, se destinará al primero de estos programas 211.000 euros. Este es un aumento del «cien por cien», respecto al presente ejercicio, cuando se destinaron 100.000 euros, según explicó ayer la primera teniente alcalde de Oviedo, Ana Taboada. Para las ayudas a los comedores, la cifra se elevará un 7%, pasando de los 2,7 millones de euros a los 2,9. Asimismo, para la adquisición de libros de texto se elevará hasta los 150.000 euros, cuando este año se destinaron 100.000, un 50% más.

Estas cifras ya son definitivas, a pesar de que el proyecto presupuestario aún no está cerrado. En él también se deberán incluir los «catorce millones de euros de los pufos y la mala gestión del Partido Popular». «Estas partidas se van a incrementar y vamos a hacer lo posible para que el gasto social no se vea cercenado por los intereses que tenemos que pagar», según relató Taboada en relación a Villa Magdalena y al Palacio de Congresos.

Por otro lado, la Concejalía de Educación está rematando los últimos detalles de la apertura de colegios durante las navidades.