El Comercio

La Madreña germina y crece

Los colaboradores de El Manglar ultiman los detalles para la inminente apertura.
Los colaboradores de El Manglar ultiman los detalles para la inminente apertura. / LORENZANA
  • Nace en Oviedo un nuevo centro social y cultural autogestionado

  • El Manglar, que abrirá el próximo 19 en la calle Martínez Vigil, inicia un proyecto de micromecenazgo

Tras la calle Martínez Vigil se esconde otra vía mucho menos conocida, una callejuela llena de misterio que oculta secretos y sorpresas. Guarda esa Calleja la Ciega la esencia de otros tiempos, aquellos en que el centro de la ciudad estaba lleno de huertas. Uno de esos oasis verdes se volverá a cultivar dentro de muy poco, allí acaba de brotar la semilla que dejó en la ciudad el Centro Social Okupado y Autogestionado La Madreña.

Un minuto después de que la Policial Nacional desalojara ese centro social que se había instalado en la antigua Consejería de Salud, en General Elorza, muchos de sus usuarios ya comenzaron a pensar en construir otro proyecto, un espacio abierto a gente de todo tipo y siempre con un trasfondo social y de una cultura libre y alternativa. Ha tenido que esperar un poco más de lo previsto, pero ya está a punto de abrir: El Manglar ha encontrado su lugar.

El espacio ya toma forma en un local con entrada por Martínez Vigil y la Calleja la Ciega, calle que daba nombre al establecimiento en su pasado. «Nos enteramos de que este local se traspasaba y nos pareció un lugar perfecto», cuentan los impulsores de una idea que ya suma más de 60 miembros. La situación y su dimensión, con un jardín que tendrá una parte de huerto urbano, terminó por convencerles. Porque El Manglar, ese ecosistema cultural que se está ultimando, contará con diferentes usos y talleres, entre ellos esa huerta en la que los niños podrán conocer los secretos del cultivo.

La idea era que el centro fuera su propio sustento y creara algún puesto de trabajo. «La parte de arriba del local se destinará a un proyecto de economía social», explican. Tendrá cocina, donde además de elaborar menús, se impartirán talleres. Carla Soto, de Nahual, y Jose Álvarez serán los encargados de gestionar ese chigre. La planta inferior servirá para teatro, charlas, conciertos, espacio de crianza de LocoMatrifoco y todo aquello que cualquier persona quiera organizar.Parte de las familias que acuden a los desayunos del Ca Beleño cenarán allí en Nochebuena.

Más de 60 personas han aportado préstamos que serán devueltos en cuanto comience a funcionar. Aunque El Manglar necesita más fondos para una cocina modesta, pero profesional, y cerrar el jardín. Ha comenzado un proyecto de micromecenazgo en la plataforma Verkami.