El Comercio

La Agencia Tributaria restaurará la fachada del claustro barroco

El antiguo convento de Santa Clara, desde la calle Diecinueve de Julio.
El antiguo convento de Santa Clara, desde la calle Diecinueve de Julio. / ALEX PIÑA
  • Destina 485.000 euros al saneamiento y la reconstrucción del edificio del antiguo convento de Santa Clara, declarado BIC en 2006

Hace veinte años, la fachada del edificio de Hacienda afrontó su última reforma de calado. Se renovaron las carpinterías exteriores, se reacondicionó el interior y se realizaron una serie de actuaciones en las portadas de la iglesia y del claustro del antiguo convento de Santa Clara. Sin embargo, los trabajos en esta última parte fueron superficiales. La Agencia Tributaria quiere realizar ahora un trabajo en profundidad.

La inversión presupuestada es de 485.000 euros -actualmente el contrato de obra está en fase de licitación--. Pretende mejorar la parte exterior del edificio desde el punto de vista estético con la eliminación de la suciedad y la recomposición de las cornisas. También se actuará sobre la piedra que adorna la fachada, ya que el paso del tiempo la ha deteriorado al caducar de los tratamientos realizados a finales de los noventa, según especifican los técnicos en los pliegos del concurso. La intervención abarcará más de mil metros cuadrados.

Los trabajos se realizarán en las épocas de máxima sequía del año, con el fin de garantizar que la humedad en el interior de la piedra sea baja y que el agua se haya evaporado, según el proyecto elaborado por los arquitectos Raúl González Trelles y Patricia Pérez Antón.

Desde el siglo XII

Este emblemático edificio guarda mucha historia. Las Carisas se instalaron en el convento de las religiosas franciscanas de Santa Clara en el siglo XIII. De la primitiva fábrica únicamente han sobrevivido los restos de una portada de su templo, que se encuentra en el Museo Arqueológico de Asturias y en la fachada principal del Palacio de Villabona, situado en Llanera. Con las desamortizaciones del siglo XIX, este convento fue abandonado por las monjas y se acondicionó como un albergue para después pasar a ser una guarnición militar. Ya en 1960, el arquitecto Ignacio Álvarez Castelao redactó un proyecto para la adaptación integral del edificio en la Delegación de Hacienda.

Tras estas actuaciones, el Principado lo declaró Bien de Interés Cultural en 2006. También está recogido en el catálogo urbanístico de Oviedo. Hace cinco años, en una reforma menor, se revisó toda la fachada interna del claustro, después de que el Ministerio de Hacienda recibiese varias denuncias por el desprendimiento de piedras hacia la calle Covandonga.