El Comercio

La Intervención municipal dictaminará si hubo irregularidades en Cultura

  • La Corriente Sindical de Izquierdas afirmó en un comunicado que los funcionarios se negaban a realizar «exenciones ilegales y pagos en metálico por 'cesiones gratuitas' de los teatros y el Auditorio de manera opaca y ajena a la legalidad»

El concejal de Cultura, Roberto Sánchez Ramos, 'Rivi', salió ayer al paso de las acusaciones de irregularidades por parte de la Corriente Sindical de Izquierda (CSI) en la gestión del área de Cultura. Preguntado por este diario, razonó que el asunto está en manos de la Intervención municipal, que será quien dictamine si hubo malas prácticas.

El edil, puntualizó, ordenó abrir un expediente «al mes de la toma de posesión como presidente de la Fundación Municipal de Cultura (FMC)» y los trabajadores de dicha entidad realizaron aportaciones que ahora mismo considera la Intervención municipal.

La Corriente Sindical de Izquierdas afirmó en un comunicado que los funcionarios se negaban a realizar «exenciones ilegales y pagos en metálico por 'cesiones gratuitas' de los teatros y el Auditorio de manera opaca y ajena a la legalidad».

«Lo creí oportuno ante la duda razonable sobre contrataciones y cesiones del espacio público, soy el responsable político de esta situación. Todos los funcionarios del área de Cultura pudieron participar con su información como corresponde, hasta aquí todo normal y es lo que se debe exigir a cualquier responsable público», profirió Sánchez Ramos.

El periodo que examina el órgano fiscalizador del Ayuntamiento se extiende solamente 5 años en el tiempo, contando hacia atrás desde la toma de posesión de Sánchez Ramos, en mayo de 2015. «Nos ha sido imposible abarcar más», concluyó el edil Sánchez Ramos.