El Comercio

Recortar de sesenta a nueve millones

La cubierta del patio del colegio de Ventanielles sigue pendiente.
La cubierta del patio del colegio de Ventanielles sigue pendiente. / PIÑA
  • El gobierno analiza qué inversiones aplazar o fiar al remanente de tesorería

  • Los grupos esperan aclaraciones sobre si será factible ejecutar en el año las cubiertas de colegios o el centro social de Tudela Veguín

Valga la anécdota. En medio de una reunión de presupuestos, a un concejal del equipo de gobierno le preguntaron sus compañeros qué era lo «verdaderamente, verdaderamente prioritario de su área» para el próximo año. Respondió que «a este paso, un guardaespaldas», uno que le protegiera de los vecinos vociferantes y malhumorados. El encaje de las cuentas municipales para el año que viene no está siendo fácil. Ayer, los tres grupos se levantaron tras una nueva reunión sin poder cerrar el esperado acuerdo presupuestario. «Estamos a la espera de una aclaración técnica, para poder despejar el capítulo de inversiones», señaló una fuente del equipo de gobierno.

El nuevo escollo es encajar todas las promesas o necesidades de cada área en los apenas nueve millones de euros que habrá en el presupuesto de 2017 para inversiones. El concejal de Economía, Rubén Rosón, reconoció los problemas que adelantó ayer este diario: la deuda de Villa Magdalena se come la capacidad de endeudamiento municipal. «Tenemos que hacer frente a treinta y dos millones de euros (por la expropiación del palacete) y eso nos imposibilita a financiar con crédito las inversiones», expuso en una rueda de prensa.

La lista de prioridades de cada concejalía era infinita cuando empezó la negociación, con proyectos de inversión que sumaban cerca de sesenta millones de euros. Necesidades obvias, demandas vecinales históricas o compromisos del acuerdo de gobierno que iban desde el polideportivo de Trubia, a la mejora del asfaltado, la solución de los problemas de la losa, la renovación de conducciones de saneamiento o abastecimiento, arreglos en edificios municipales o mejoras en el Palacio de los Deportes.

Las estrecheces propiciadas por la sentencia de la expropiación del palacete y la normativa de estabilidad presupuestaria dejan poco margen. Ayer los tres grupos discutieron durante más de dos horas qué inversiones pueden dejarse para el remanente de tesorería y cuáles no. El uso del excedente del presupuesto anterior para financiar nuevas inversiones está condicionado por el Ministerio de Hacienda a obras que se puedan ejecutar dentro del mismo ejercicio. La reunión se levantó cuando PSOE, Somos e IU decidieron consultar a los técnicos si será factible licitar y concluir dentro de 2017 las obras de las cubiertas de los colegios o del centro social de Tudela Veguín.

Para Somos, por ejemplo, las cubiertas de los patios de los colegios de Ventanielles y Buenavista I y II son prioritarias, pero las obras tendrían que hacerse en verano para no interrumpir las clases. Una fecha para la que ya se habrá aprobado la liquidación del presupuesto de 2016 y estará disponible el remanente. El problema es si los trabajos podrán estar acabados antes del fin de las vacaciones escolares. Y todo así. A cada paso, una duda nueva.

Hay acuerdos políticos que también pesan. El de impulsar la transformación en un bulevar de la entrada a Oviedo desde la autopista se llevará cerca de un millón de euros de los nueve. No será fácil de ejecutar: aún no hay ni siquiera proyecto, que acaba de salir a licitación su redacción.