El Comercio

Cristina Ferrández gana la medalla 'En recuerdo de Kely' en la Feria de Arte

Cristina Ferrández recoge la medalla Kely junto a su obra premiada y rodeada del jurado.
Cristina Ferrández recoge la medalla Kely junto a su obra premiada y rodeada del jurado. / M. ROJAS
  • La artista naviega y exbecaria de AlNorte'07, presentó 'Patriotismo Rock' con la galería gijonesa Altamira

La galería Altamira de Gijón, decana de las galerías asturianas, con más de sesenta años de antigüedad siguiendo las corrientes internacionales más actuales, ha decido llevar un solo artista a la VI Edición de la Feria de Arte de Oviedo, que ha resultado ganador de la medalla 'En recuerdo de Kely' (autor: Juan Zaratiegui), máximo galardón del evento: Cristina Ferrández (Navia, 1974). El jurado (Rubén Suárez, Luis Feas, Ángel Antonio Rodríguez) premia la fuerza plástica de la obra: 'Patriotismo Rock' (técnica: dibujo y fotografía / 90 x 140 cm). Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Castilla La Mancha y 'exbecaria' de AlNorte'07, comienza su implicación en cuestiones relacionadas con la regeneración del territorio y la conciencia natural a través de la cultura y del arte, periodo de su doctorado en la Universidad Miguel Hernández de Alicante. Su proyecto artístico, en el marco del paisaje y de la naturaleza, ha visitado Jesuralén, Minessota, Palestina, Patagonia... Su obra está representada en colecciones tanto públicas como privadas, entre las que destacan: Museo de Artes Visuales de Trelew (Argentina), Colección Juan Manuel Lumbreras, Fundación Bilbao Arte, Talens España, Ayuntamiento de Alicante, Caja de Ahorros del Mediterráneo, Fundación Jorge Alió, Fundación Marc Abel...

Se declara, primordialmente, una artista de lo colectivo: «El proyecto se construye con la actuación muchas veces de personajes ajenos. El territorio, como marco natural y urbano, es siempre lo transitable. La participación, dicho de otro modo, construye el proyecto. No creo en una arte en el vacío, alejado de la sociedad, alejado de su tiempo, ajeno a los mayores asedios e interrogantes». Ferrández, ganadora el año pasado de GIAF, se muestra exultante: «Es un gran espaldarazo. Defiendo mucho las ferias: son el espacio de la intensidad. Cuatro días para ver y ver sin descanso. Son el lugar del efecto llamada. La galería es la distensión y la feria es la tensión, ambas se compatibilizan de forma mágica. Todos los canales son necesarios, y más en estos tiempos».

Se muestra una artista de la intervención, donde su equipo reconceptualiza playas, espacios en decadencia, acantilados y aquellos otros destruidos o vencidos por la mano del hombre: «Mi lucha es la de dar visibilidad al territorio, al mismo tiempo que la pasión es interactuar con el tiempo y sus actos. Interactuar, no solo con personajes ajenos al arte, como he dicho antes, sino también con artistas en un discurso global, globalizado, tantas veces político. Una especie de círculo donde todo el mundo da lo mejor que lleva dentro». En fecha reciente, el 2 de diciembre próximo, inaugura con su Colectivo Ciudadela una obra multidisciplinar que aúna danza, nuevas tecnologías, performance y pintura. Aprecia en Kely «todas las barreras que rompió en dar a conocer formatos mixtos, otro arte que al mismo tiempo era otra técnica».

Su debate íntimo es el de los territorios no explotados del planeta, las tensiones boreales y australes del casquete polar norte, la parcelación de la Antártida, la compra de reservas de agua dulce en terrenos como el cono sur de América o las grandes parcelas del continente africano. Su lucha es la llamada morfogénesis del territorio: donde el territorio se transforma en paisaje 'antropizado' (Era del Antropoceno, término opuesto a Holoceno, donde se habla de un ecosistema no sujeto a la bioquímica ni al impacto de las actividades humanas) según ese abstracto que va formando su respectiva parcelación y delimitación. Economía y ecología íntimamente ligados, y siempre con una reclamación soberana de la segunda sobre la primera, en un territorio tan material como inmaterial. El discurso visceral de lo virgen sujeto a explotación que reclama 'estatus preadánico'.