El Comercio

Lolo, para siempre en Olloniego

Parte de los asistentes al homenaje a Lolo Rodríguez.
Parte de los asistentes al homenaje a Lolo Rodríguez. / M. ROJAS
  • Vecinos, amigos y cargos públicos abarrotan el polideportivo local para recordar al exconcejal socialista, fallecido hace ahora un año

  • El campo del Nalón lleva desde ayer el nombre del que fue «su mejor presidente»

Entre las muchas alegrías que tuvo en vida, a José Manuel Rodríguez, 'Lolo', le quedó un regusto amargo el 9 de abril de 2009. El Club Nalón de Olloniego visitaba el Carlos Tartiere en partido oficial de la Tercera División asturiana. Empataron a cero, pero años después aún recordaba que, «en el descuento pudimos ganar, pero Jairo la echó fuera». Sus otras grandes alegrías, su nieta Inés y sus hijos Pablo y Cristina, estaban ayer presentes en el homenaje que todo el pueblo y el Ayuntamiento quisieron rendirle, dándole su nombre al campo de Fumea.

Más de 200 personas acudieron al acto. Compañeros de sus tres mandatos en el Ayuntamiento, de partido, del trabajo en la mina o simplemente vecinos de «un hombre bueno», entregado a «su pueblo y a los demás», le recordó el alcalde, Wenceslao López, en su discurso. Quiso el regidor destacar sus virtudes, repasar algunas anécdotas compartidas y recordar que «me hacía de guía cuando veníamos a Olloniego y paraba a saludar a todo el mundo», también su entrega y lucha por mejorar la localidad de Olloniego, tanto en su etapa como concejal de gobierno de la zona rural, durante los dos mandatos de Antonio Masip como alcalde, como en la oposición. Medio siglo de militancia socialista que reunió ayer a todas las familias de un partido en horas bajas: Vicente Álvarez Areces, Avelino Martínez, Aquilino Díaz, José Amado Mallada, los concejales actuales y militantes del PSOE solo fueron una parte de los asistentes. También acudieron los ediles populares Gerardo Antuña y Covadonga Díaz.

Su hijo Pablo, actual presidente del Nalón, aprendió con «el mejor», con el hombre que logró refundar el Nalón y lo llevó hasta en tres ocasiones a Tercera y, en una, casi a ganar al Real Oviedo. Ayer, Lolo hubiera estado contento: campo lleno, bueno para vender lotería y para el bar que él mismo atendía y victoria: 4 a 1 al Ribadesella, para meterse en puestos de subir al cielo de Tercera.