El Comercio

Una pareja resulta herida tras un incendio en Las Regueras

Los bomberos revisaron el estado de la vivienda ayer por la mañana.
Los bomberos revisaron el estado de la vivienda ayer por la mañana. / MARIO ROJAS
  • El matrimonio, natural de Teverga, ya ha sido dado de alta, y se están alojando en la casa de su vecina, debido al estado en el que quedó la vivienda

Un matrimonio resultó herido en la madrugada de ayer después de que se produjese un incendio en su casa de La Campiella, una localidad situada en el concejo de Las Regueras que solamente cuenta con dos viviendas. El foco se inició en el tejado alrededor de 3.43 horas. G. M. G. de 53 años, fue quien alertó al servicio de emergencias y anticipó que su mujer, E. G. R. de 35 años, no se encontraba bien. Una dotación del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) con base en Grado se personaron en el lugar. Una UVI-móvil trasladó a los dos heridos al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), donde ingresaron por una intoxicación de humos.

A mediodía, ambos fueron dados de alta, pero no pudieron regresar a su hogar debido al estado en el que quedó. Están alojados en casa de su vecina, quien «no se enteró» del incendio ya que duerme sin los audífonos. Según explicó, fue su hija la que horas más tarde fue hasta su casa para relatarle lo ocurrido y ella misma requirió de nuevo la presencia de los bomberos porque «del tejado salía humo». Temía que se reavivara. Los Bomberos regresaron a la casa y certificaron que todo estaba tranquilo.

Una pareja resulta herida tras un incendio en   Las Regueras

En la madrugada de ayer, el fuego se inició en la zona de la cumbrera y para poder sofocarlo tuvieron que desmontar el falso techo de escayola para acceder a un tejadillo, informó el Sepa.

G. M. G. y E. G. R. decidieron irse a vivir a La Campiella hace dos meses, cuando compraron la vivienda. Naturales de Teverga, tienen un perro que en la mañana de ayer esperaba a la entrada del pueblo la vuelta de sus dueños. Los vecinos se ocuparon de él, ya que «lo más probable es que no haya comido nada durante las últimas horas», hasta que se produjo el reencuentro.