El Comercio

«¡Lucharemos cada minuto. Ni una más!», clama Oviedo

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Globos morados en la plaza del Ayuntamiento para recordar a las víctimas. / Pablo Lorenzana

  • Varios colegios pegaron mensajes reivindicativos en la biblioteca de La Granja y el Ayuntamiento acogió un acto oficial

Todo Oviedo, desde los adolescentes hasta los adultos, se volcó ayer en los actos del 25 de noviembre, Día Internacional contra la violencia sobre las mujeres, en varios actos de concienciación a lo largo de la jornada y de la ciudad, con mensajes de cartulina y de viva voz a toda la sociedad, para que se involucre.

A las 11 de la mañana, 500 alumnos dePrimero y Segundo de la ESO del Colegio Auseva y de los Institutos Aramo y La Ería fueron a la Biblioteca de La Granja con mariposas de los siete colores del arcoiris en las que llevaban mensajes alusivos a la igualdad y contra la violencia.

La responsable de la biblioteca, Isabel Muñiz, explicó que eligieron esos colores porque son «los de la igualdad». Con esta iniciativa, llamada ‘Mariposas al viento’, querían honrar a todas las víctimas, presentes y futuras, de la violencia: a las muertas y a las que sufren esclavitud sexual o ablación. Los lepidópteros aludían a tres hermanas de la República Dominicana que fueron maltratadas y violadas, lo que provocó protestas. En sus figuras, los chavales ponían frases como ‘No te escondas, denúncialo’ o ‘La violencia es el último refugio del incompetente’.

Además de pegar las figuras de papel en los arcos de las ventanas de la biblioteca, algunos chavales (sobre todo chicas, aunque ellos se fueron animando después) leyeron poesías en un micrófono abierto. ‘Amar nunca significó maltratar’ o ‘Humillar a una mujer no es de hombres’ fueron algunos de los mensajes que se escucharon en el San Francisco.

«Las frases nos las inventamos nosotros», explicaba José Ángel Muñiz, delIESde La Ería, que traía un verso de una canción. «No podemos ser machistas los hombres, hay que acabar con la violencia de género», advertía. Su compañera Thalía González era más directa en su mensaje: «Sé libre». «No hay que ser machistas porque todos son iguales», añadió». Previamente habían trabajado en clase estos contenidos, para conocer y evitar las formas de la violencia moderna, como el control a través de las redes sociales o el whatsapp.

En paralelo, la biblioteca municipal de Ventanielles fue decorada de naranja, color de la lucha contra esta lacra establecido por la ONU. La Concejalía de Atención a las Personas organizó una liberación de libros de temática femenina y un cuento en las aulas de apoyo escolar que gestiona la Cruz Roja en la Corredoria, Trubia y Ventanielles, así como en diversos centros sociales. En el de Campomanes, por otro lado, hubo talleres de creación de camisetas y de chapas.

Casi a las siete de la tarde fue el turno de los mayores. La concejal de Igualdad, Marisa Ponga, dirigió el acto institucional de la jornada en el Palco de la Casa Consistorial, desde la que 25 hombres, entre ellos el alcalde, Wenceslao López, pronunciaron cada uno una frase de compromiso contra la violencia sobre las mujeres. A diferencia del anterior, este año quisieron que fuesen hombres y no mujeres los 25 participantes «Creemos que es el momento de que los hombres se involucren y adquieran un papel activo. Las mujeres son víctimas, pero el problema es de toda la sociedad», dijo la edil Marisa Ponga.

Tras un minuto de silencio, fueron hablando los representantes de diversos ámbitos como la cultura, la economía o el deporte, como el rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García o el exárbitro Manuel Mejuto. Ponga cerró el acto con ímpetu: «Lucharemos cada minuto. ¡Ni una más, nos queremos vivas! Acabemos con los asesinatos por el hecho de ser mujeres».