El Comercio

Los alrededores albergaron hasta un llagar de sidra

En el siglo XIX, el ovetense Antonio Villazón tenía un objetivo: instalar en los alrededores del Campo de San Francisco un llagar de sidra. Al principio, esta idea se le resistió, pero en 1837 puso en marcha este negocio, que se instalaba cerca de la actual sede de Banco de España. Poco a poco, los ciudadanos fueron cogiendo la costumbre de comprar la bebida allí y después disfrutaban de la tarde en el pulmón verde de la ciudad. Ahora, esta tradición solo se disfruta en el parque tres días al año: en La Ascensión, el Martes de Campo y la jornada grande de las fiestas de San Mateo.

Otra de las historias del parque es que su propiedad era privada y había áreas que se alquilaban con derecho a tránsito.