El Comercio

La avenida de Pumarín, con Benjamín Ortiz, donde lo vieron.
La avenida de Pumarín, con Benjamín Ortiz, donde lo vieron. / PIÑA

«Faustino Gabarri lleva la misma pinta y el mismo gorro que en la fotografía»

  • Vecinos de Pumarín que han visto al condenado por violación coinciden en que luce un aspecto demacrado, como cuando abandonó prisión en 2013

Cuando todavía colea la consternación por la presencia en el cercano Teatinos de Félix Vidal, más conocido como el 'violador del estilete', los residentes de Pumarín comenzaron ayer la mañana preocupados por la presencia Faustino Gabarri Hernández, un nuevo vecino que también cumplió condena por agresión sexual.

Muchas personas se enteraron a través de este diario. Algunos solo habían oído hablar del asunto, pero unos pocos aseguraron incluso haberlo visto por la calle paseando. Y todos coincidían en que presenta el mismo aspecto «demacrado, igual que en la fotografía de cuando salió del penal». «Lo vi con la misma pinta y el mismo gorro hace tres ó cuatro días. Nada más cruzarlo ya lo ves que no está bien, llama la atención porque la pinta es así un poco alocada, con la mirada perdida», afirmó un testigo que se lo encontró y que prefiere mantenerse en el anonimato.

Gabarri fue avistado por los vecinos estos días en al menos dos puntos: en la avenida de Pumarín, a la altura del cruce con Benjamín Ortiz, y en el Campus de El Milán, en las escaleras junto a la biblioteca Emilio Alarcos. En este último lugar se lo topó una mujer mientras paseaba con su perro: «Pensé que era uno de los toxicómanos del Campo de los Patos, va hecho un Cristo». Ella se siente segura con su mascota, pero reconoce que hay temor entre los vecinos: «Decían que lo habían visto en el parque de San Julián de los Prados», añadió.

La noticia no dejó indiferente a nadie. Algunos residentes de Pumarín se mostraban indignados, echando la culpa a los jueces por dejarlo en libertad o exigiendo un mayor control policial. Otros, con más resignación, entendían que el exconvicto, ya libre, se haya instalado en el barrio, aunque prefieren no encontrárselo por la calle. En lo que todos coinciden es en que desean estar informados y conocer el nombre y la imagen de su nuevo vecino.

De Nava a Oviedo

Faustino Gabarri, de 51 años, fue condenado a setenta años de cárcel por la Audiencia Provincial por violar cuatro veces a una joven de dieciséis años en presencia de su novio, de dieciocho años, a quien maniató a punta de navaja en Arriondas. Cumplió dieciocho años en prisión. Salió en libertad en 2013 gracias a la anulación de la polémica 'doctrina Parot', el mismo día que el 'violador del estilete'. Casualmente, ambos compran tabaco en el mismo establecimiento de Pumarín, según algunos testigos. Allí comentan que, mientras Vidal no despierta sospechas, su compañero de penal destaca por su apariencia «visiblemente desaliñada».

Gabarri quiso ir a vivir con su familia a Nava, pero no fue bien recibido, por lo que se trasladó a Oviedo hace escaso tiempo. Aunque ya no tiene cuentas pendientes con la Justicia, la Policía está al tanto de sus movimientos. «Es un hombre libre. Ha cumplido con su condena», reconocieron desde la vigilante Jefatura de la Policía Nacional.