El Comercio

María Jesús Álvarez cuenta lo ocurrido tras el accidente.
María Jesús Álvarez cuenta lo ocurrido tras el accidente. / ALEX PIÑA

«La madre no lo soltó hasta que vino la ambulancia»

  • El trágico accidente conmociona a los vecinos de La Argañosa, que se enteraron por la presencia de ambulancias y policías

Cuando la madre del pequeño bajó hasta el patio cogió a su hijo en brazos y «no lo soltó» hasta que llegó la UVI móvil. Lo abrazaba delante de la cristalería que hay en el edifico de al lado. Mientras tanto, el padre intentaba parar el tráfico. Fue entonces cuando María Jesús Álvarez, vecina del portal 134, vio todo lo que ocurría. Horas después contaba todos los detalles a otra señora y a los medios de comunicación. La historia seguía poniéndole los pelos de punta.

El suceso conmocionó a toda la ciudad, y en especial al barrio de La Argañosa. Muchos vecinos se enteraron de lo ocurrido al pasar por la calle en una jornada de domingo que se mostraba tranquila y acabó con este trágico accidente. Después, la noticia corrió como la pólvora.

Un hombre, que presenció las labores de auxilio, destacó que al lado de los padres «había una segunda mujer que en esos momentos estaba más calmada». Después de irse la ambulancia tanto ella como la madre y los otros dos hijos se dirigieron a una casa adyacente, donde se cobijaron. Esta versión fue confirmada por otra residente del barrio, que añadió que minutos antes del suceso el pequeño estuvo «tirando juguetes por la ventana». Recordó que cada vez que la veía por la calle al bebé le gustaba jugar «con mi móvil». «Este niño es una alegría», lamentó.

Frente a este revuelo, los vecinos de la calle Bernardo Casielles, anexa a la residencia del pequeño, no se enteraron de lo que pasó hasta que vieron que allí había dos ambulancias y varias patrullas de Policía. Pese a esto, no se podían imaginar la magnitud de lo sucedido, que un pequeño de veintiún meses había trepado por un mueble y se había precipitó por la ventana.