El Comercio

María Isabel Márquez .
María Isabel Márquez . / E. C.

El asesino confeso de Isabel Márquez será juzgado a partir del 12 de enero

  • Un jurado popular dirimirá la culpabilidad de Jorge P. V., para quien la Fiscalía solicita veinticinco años de prisión por el crimen de su pareja

Mató a su pareja, María Isabel Márquez, a golpes con la barra de una mancuerna de treinta centímetros. Luego, durmió junto al cuerpo y visitó la vivienda posteriormente varias veces durante los cuatro días en que tardó en descubrirse el crimen. En su interior aún estaba el cadáver. Una confesión manuscrita y su posterior entrega ante la Policía Nacional aclararon el asesinato que se juzgará el próximo enero. La Sección Segunda de la Audiencia Provincial ya ha fijado las fechas en las que un jurado popular determinará el grado de culpabilidad de Jorge P. V., el autor confeso del crimen.

El juicio comenzará el 12 de enero y está previsto que se alargue durante siete jornadas. En la vista oral, el detenido por el asesinato se enfrenta a una pena de veinticinco años de prisión y diez más de libertad vigilada. Es lo que solicita el Ministerio Fiscal quien, al igual que la acusación particular representada por Abogadas por la Igualdad, le atribuye un delito de asesinato con las agravantes de parentesco y de un crimen de género.

Desde que se descubriera el crimen hace un año, en noviembre de 2015, Jorge P. V. permanece ingresado en la prisión de Villabona por el asesinato de su pareja. Hacía cuatro años que habían iniciado una relación sentimental en la que la mujer, según la versión del fiscal, permanecía aislada. Perdió contacto incluso con su hijo. Ambos convivían en el piso de la calle General Zuvillaga donde se produjo el crimen. Era Isabel Márquez, relata el Ministerio Público, quien corría con los gastos de la vivienda. Desde el comienzo de la relación, el acusado, que carecía de medios de vida, «trató de aparentar ante la víctima una situación económica desahogada». Simulaba tener un empleo y aseguraba que estaba a punto de cobrar importantes sumas de dinero. Ella «aceptaba estas explicaciones de buena fe dada la situación afectiva en la que se encontraba». Pero la situación fue a peor. Isabel Márquez se endeudó para atender las peticiones de su pareja y llegaron a cortarles el suministro de luz.

El control sobre la mujer, señala el escrito de acusación del fiscal, era tal que la «moldeaba a su gusto, aislándola y alejándola de su círculo de amigos más cercano e incluso de su único hijo». La apartó de su vida y el 5 de noviembre del pasado año la mató. Le dijo que fuera al dormitorio para mostrarle una supuesta fuga de agua. Cuando ella se arrodilló, sin mediar palabra, «la golpeó en la cabeza repetidas veces hasta causarle la muerte». Terminó por entregarse a los cuatro días.