El Comercio

Marisa Ponga, ayer.
Marisa Ponga, ayer. / PIÑA

La mujeres de mediana edad, las más propensas a abusar de psicofármacos

  • El Ayuntamiento organiza talleres sobre el uso indebido de estos medicamentos ante los datos del Observatorio sobre Drogas

El perfil principal de la persona que abusa de los psicofármacos, esas sustancias alteradoras del sistema nervioso, es una mujer, sobre todo a partir de mediana edad (unos 45 años), aunque no existen diferencias notables por sectores de actividad laboral y otros factores. Tras alcohol y tabaco, los psicofármacos (hipnosedantes, ansiolíticos...) son la sustancia susceptible de drogadicción más consumida.

Sobre la base del último estudio del Observatorio sobre Drogas del Principado de Asturias, que data de 2012, la concejal Marisa Ponga realizó ayer varias consideraciones. En primer lugar, señaló que la ingesta de hipnosedantes y ansiolíticos se ha incrementado desde 2012, particularmente en mujeres. A partir de los 50 años, la diferencia de consumo respecto a los hombres se duplica.

El Ayuntamiento quiere contribuir a paliar esta situación. Por ello, la edil anunció los talleres 'Alternativas saludables y calidad de vida', iniciados este año y que se ampliarán en 2017 debido a su gran éxito, con las cuarenta plazas ofertadas en los centros de El Cortijo y Ventanielles ya ocupadas.

Estos cursillos pretenden formar en prevención y alternativas al consumo indebido de psicofármacos, que ha aumentado de manera «exponencial» en los últimos años, dijo Orlando Menéndez, técnico del Plan Municipal sobre Drogas. Los ya puestos en marcha comenzaron a mediados de este mes y se alargarán hasta bien entrado diciembre, con seis sesiones de dos horas cada una. El objetivo es que el próximo año los talleres se realicen en más lugares y con más plazas. La Concejalía también realizará acciones divulgativas, con el objetivo de sensibilizar a la sociedad.

Ponga también quiso salir al paso de la preocupación social de los últimos días sobre el abuso del alcohol en menores: «Claro que es un problema, pero no hemos dejado de trabajar en la prevención. A los jóvenes hay que darles alternativas, que sean conscientes del riesgo y que para divertirse no es necesario consumir». La edil señaló que la prevención es una «labor difícil que no se cuantifica» y en la que «el éxito son los chicos que no tienen esas conductas, aunque sea más fácil contar a los que hacen botellón».

La cuestión de la venta de alcohol a menores corresponde al área de Seguridad Ciudadana, señaló Ponga, que dirige su compañero Ricardo Fernández. Este aseguró a este diario que valorarán realizar alguna campaña específica el año que viene. «Veremos si con la dotación se puede hacer, pero tampoco hay que criminalizar. Se va a mantener la presencia de la Policía Local y la colaboración con la Nacional», declaró el concejal.