El Comercio

Asociaciones vecinales plantean recuperar el parking de la Escandalera para uso público

La mesa de trabajo, ayer, en el Colegio de Arquitectos.
La mesa de trabajo, ayer, en el Colegio de Arquitectos. / A. PIÑA
  • Las mesas de trabajo del proceso participativo concluyen con la recopilación de las propuestas ciudadanas

  • Los talleres de participación para redefinir el Campo dibujan un entorno con menos tráfico

«Estamos soñando y habrá que ver si estos sueños se pueden llevar a cabo». La frase la pronunció ayer el arquitecto Felipe Díaz de Miranda durante la presentación de las propuestas ciudadanas para mejorar el entorno del Campo de San Francisco. Resume todo lo que queda por delante para desarrollar la reordenación. Ayer, más de treinta ciudadanos, la mayoría representantes de diversas asociaciones vecinales, pusieron sobre la mesa del Colegio de Arquitectos de Asturias sus ideas para mejorar el «parque histórico de la ciudad» basadas en cuatro ejes: la relación de Oviedo con el Campo, el impacto económico, la accesibilidad y la movilidad.

Fueron los puntos sobre los que se trabajó y que sirvieron de criba a las propuestas presentadas el pasado 25 de noviembre. «Hemos notado una evolución del primer día a este», reflexionó Díaz de Miranda. Su empresa, junto a Pragma Sociología Aplicada, se encarga de llevar a cabo el proceso participativo para reordenar el entorno del parque. Un trabajo que va de la mano del colegio profesional y de la Concejalía de Urbanismo.

Esa evolución se tradujo en proyectos más o menos viables que deberán concluir en un documento final. Ayer destacó especialmente la idea de eliminar el aparcamiento de la Escandalera.

Una propuesta que partió de la mesa que contempló las relaciones de la ciudad con el Campo y que busca ampliar el uso ciudadano de este espacio subterráneo. «Algo así como instalar una pirámide como la del museo del Louvre», explicó Díaz de Miranda. Un proyecto a medio plazo que nace de la idea de realizar una conexión directa de la plaza de la Escandalera con el Campo. La iniciativa parece más soñada que viable: el contrato municipal con la familia Masaveu para la gestión del equipamiento subterrano no vence hasta 2023.

Hubo más ideas en las dos horas que se prolongó la sesión de propuestas. Una también especialmente reiterada, como la peatonalización de la calle Fruela; otras de nuevo cuño, como la reordenación del Paseo de los Álamos teniendo en cuenta el acerado que discurre paralelo a la calle Uría. «Hoy está pensado más para las farolas que para los peatones». Para solucionar esto habría que hacer un cambio en el ajardinamiento de esa zona del paseo, eliminando los setos en aras de uno más permeable para conectar ese lado de la acera. Lo que no se tocará es Uría porque «cumple» con los cometidos de conexión con la Losa. «Es un espacio agradable para el peatón», explicó Díaz de Miranda.

La mesa de movilidad fue la encargada de poner sobre la mesa los problemas de tráfico que rodean el parque. Aquí las propuestas giraron en torno a la reordenación de la circulación y de las zonas de aparcamiento. Destacó la eliminación de uno de los aparcamientos laterales de Marqués de Pidal y la recuperación para el peatón y la bicicleta. En la calle Toreno, los ciudadanos ven viable la creación de un carril bus y otro de bici.

Plaza de España

Los accesos a la plaza de España también fueron los protagonistas de esta puesta en común. La idea parte de peatonalizarlos y conectarlos con el Campo de San Francisco. «Lo más fácil sería eliminar el tráfico de su entorno para enlazarlo con El Cristo creando un gran corredor verde hasta los antiguos terrenos del HUCA», especificó Díaz de Miranda.

Respecto a la calle de Calvo Sotelo pidieron reducir su velocidad, y en Santa Susana ampliar la acera. También mejorar la iluminación del Campo porque «hay una percepción de inseguridad durante la noche», esgrimió el concejal de Urbanismo, Iganacio Fernández del Páramo.

El edil recalcó que a partir de las propuestas presentadas ayer y sus conclusiones se elaborará un documento que servirá a su concejalía y al propio Colegio de Arquitectos de Asturias de guía para identificar cuáles son las áreas de trabajo a priorizar. «Luego haremos un concurso o varios para determinar cómo solucionar las deficiencias detectadas en el Campo de San Francisco», explicó el edil de Somos. Para ello habrá que esperar al próximo año.

El capítulo sobre las propuestas e ideas para mejorar el entorno aún no se ha cerrado. De hecho, todo ciudadano puede poner su granito de arena a modo de propuestas en el edificio del Pavo Real, hasta el 15 de diciembre. Allí se ha abierto una exposición pública en la que se podrá contemplar el prediagnóstico elaborado por el Colegio de Arquitectos.