El Comercio

«José Luis López era un referente del mundo inmobiliario en Oviedo desde hace 35 años»

El funeral se celebró en la iglesia de San Juan el Real.
El funeral se celebró en la iglesia de San Juan el Real. / P. LORENZANA
  • Familiares, amigos y compañeros del sector despiden al fundador de Urvisa, fallecido a los setenta años, en San Jual el Real

«Era un hombre bueno». Así recordaron ayer de forma unánime los familiares, amigos y compañeros de profesión al constructor ovetense José Luis López, fallecido el lunes a los setenta años, durante el funeral que se celebró en la basílica de San Juan el Real.

El párroco del templo, Javier Suárez, lo conocía personalmente y su fallecimiento lo pilló por sorpresa: «Se ha ido inesperadamente, el viernes estuve con él. Uno queda sin palabras». Durante el sermón, recalcó que López era un hombre «servicial, trabajador, jovial... Siempre con una sonrisa». «Me queda ese recuerdo alegre, siempre preocupado por crear empleo. Murió sin enterarse prácticamente, sin sufrimiento», añadió.

Ya desde antes del comienzo del funeral, a las cinco de la tarde, decenas personas esperaban fuera para recibir sus restos mortales. Algunas conocidas empresas asturianas, además de sus familiares, enviaron coronas de despedida.

«Teníamos una peña para jugar al tute, jugábamos las cenas por la noche. Fue el que me hizo a mí la obra civil del primer local», rememoró su amigo Pepe Gómez, propietario del restaurante El Tizón. También lo recordó con cariño el expresidente de Hostelería de Asturias Pepe Díaz: «Fue un referente del mundo inmobiliario en Oviedo desde hace 35 años, una buena amistad. Era humilde, emprendedor y muy amigo de sus amigos».

José Luis López era conocido por ser el presidente y fundador de Urbana de Viviendas (Urvisa). En los años ochenta y noventa, la empresa estuvo presente en la expansión de la zona oeste de la ciudad, construyendo casas en Concinos, Pórticos o Vallobín. Más tarde, participó en la compra de terrenos en Olloniego y promovió el spa de la Florida, que luego quebraría. Deja esposa, tres hijos y cinco nietos.