El Comercio

La joven Yuheidy Vargas.
La joven Yuheidy Vargas. / RTPA

«Estoy bien pero muy cansada»

  • La joven Yuheidy Vargas, desaparecida tres días, declarará en Comisaría

  • Asegura que tras dejar a su familia en El Antiguo, de madrugada, una chica le dio una pastilla y no sabe cómo terminó en Gijón

Con voz tranquila y serena, Yuheidy Vargas, la joven de veinte años que mantuvo en vilo a su familia durante los tres días que estuvo desaparecida atendió a EL COMERCIO para explicar cómo se encuentra de ánimo. «Estoy bien pero muy cansada», afirmó.

Desapareció de madrugada del domingo tras una noche de fiesta con sus familiares y amigos. Cuando el reloj marcaba las cinco, decidió abandonar la discoteca de la calle Jesús para irse a su casa, al menos eso dijo a sus parientes. Sin embargo, su destino no fue el piso de Pumarín donde reside, sino Gijón.

Al salir del local se encontró con una joven que había conocido en la discoteca. Esta le ofreció una pastilla que Yuheidy aceptó de forma voluntaria, según su versión de los hechos. «Era un tripi, tenía forma cuadrada y color naranja», detalló a su tío, Billy Urbáez. Los familiares aseguran que se trata de este tipo de droga porque lo consultaron «con su médico de cabecera». De hecho, hoy la joven tiene cita en el centro de salud para valorar las consecuencias de haber consumido este tipo de ácido. Se trata de la dedietilamida de ácido lisérgico.

La combinación de esta droga con el alcohol que había ingerido previamente hizo que Yuheidy no se percatase de cómo llegó hasta Gijón. Desapareció hasta este martes por la tarde, cuando se presentó ella misma en la comisaría de la ciudad vecina.

La familia insiste que se tomó la droga de forma voluntaria pero influida por el alcohol. Esta hipótesis también la baraja la Policía Nacional que llevó la investigación de la desaparición, tras la denuncia que interpuso su familia el lunes por la noche. Aún así, fuentes policiales confirmaron que la investigación sigue «su curso».

Dar su versión

Yuheidy Vargas tendrá que prestar declaración en Comisaría para ofrecer su versión de los hechos y corroborar que tanto su desaparición como la ingesta de la droga se produjo de forma voluntaria. «Todo apunta a que el incidente se produjo de forma voluntaria y circunstancial. No hay nada penal», confirmaron fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Asturias.

Mientras todo esto sucede, la joven Yuhedy Vargas descansa en su casa abrumada por lo sucedido y el revuelo que generó su desaparición.