El Comercio

El consulado de Marruecos pagará la repatriación del cuerpo de Rami

De izquierda a derecha, un amigo de la familia, la abuela paterna del niño, el cónsul de Marruecos, el padre y un tío del menor, y un médico jubilado, en el encuentro mantenido ayer.
De izquierda a derecha, un amigo de la familia, la abuela paterna del niño, el cónsul de Marruecos, el padre y un tío del menor, y un médico jubilado, en el encuentro mantenido ayer. / E. C.
  • La familia del pequeño fallecido tras precipitarse por la ventana recibe la visita del cónsul de su país; hoy comenzarán los trámites para el traslado

El consulado de Marruecos abonará los gastos de repatriación del cuerpo del pequeño Rami, el bebé de veintiún meses fallecido el pasado lunes tras precipitarse desde una altura de más de doce metros, tras caer desde la ventana de su habitación en La Argañosa. El cónsul del país, Kamal Mahdaoui, visitó ayer a parte de la familia del niño, aún muy afectada, y les comunicó la esperada noticia, ya que no disponían de fondos para afrontarlo y habían iniciado una cuestación popular. Hoy mismo comenzarán los trámites para un traslado valorado en unos 6.500 euros.

El representante marroquí mantuvo un encuentro ayer por la tarde con varios familiares de Rami, entre ellos su padre, Karim, y su abuela y su tío paterno. La embajada se hará cargo también de tramitar el papeleo. Lo recaudado hasta ahora, ciento cincuenta euros, lo usarán para cubrir parte el coste de los viajes a Marruecos. La cantidad es aún insuficiente para afrontar todos sus gastos.

La situación no está siendo fácil. La madre del pequeño no ha podido pisar de nuevo esa vivienda y su padre y varios familiares prácticamente no han asimilado lo ocurrido. Ayer, la apenada familia recibió el apoyo de parientes muy cercanos, que viajaron desde Madrid. Todos, unidos, recibieron esas buenas nuevas del consultado de su país natal.

El embalsamamiento del cadáver será obligatorio para el traslado, según la normativa española. Quieren que ese trámite se realice lo más rápido posible, aunque antes, según su rito, la familia debe lavar el cuerpo y rezar por la muerte del niño, cuyos órganos fueron donados.

Con serenidad explican que su religión les insta a ello, a ayudar a otros en lo que se pueda. «El Corán dice que si matas un alma es como si mataras todas y que si das la vida a un alma es como si dieras la vida a todas. Rami sufrió un triste accidente, pero pudo ayudar a otros niños», cuenta la familia, muy agradecida también por el apoyo moral de su barrio, La Argañosa. «Debemos agradecer el apoyo de todos los asturianos y del barrio de La Argañosa que está llorando a Rami como si fuera su hijo. No importan las religiones», destacaban.