El Comercio

Yuhedy Vargas ayer por la tarde en el barrio de Vallobín.
Yuhedy Vargas ayer por la tarde en el barrio de Vallobín. / ALEX PIÑA

«Tengo veinte años y puedo irme sin pedir permiso»

  • Yuheidy Vargas, Joven desaparecida durante tres días

  • La ovetense, que estuvo en paradero desconocido durante tres días, relata que no llamó a su familia por «vergüenza» y que no se fiaba de la Policía

Lo quiera o no, Yuheidy Vargas se ha convertido en la protagonista de una historia rocambolesca. Esta ovetense de veinte años mantuvo en vilo a su familia y a media ciudad de Oviedo tras permanecer desde la madrugada del pasado domingo hasta el martes por la tarde en paradero desconocido. Apareció en Gijón, en la Comisaría del Natahoyo, desorientada. Le echa la culpa a una pastilla que ingirió la misma noche que desapareció. Un gesto que le llena de «vergüenza» y que es el inicio de una historia para no olvidar de la que, asegura, «no tengo que convencer a nadie».

¿Cómo se encuentra?

Muy cansada y con miedo a salir sola a la calle, estoy como mareada y prefiero estar en casa.

Se pensará dos veces lo de volver a salir de fiesta...

No tengo ganas porque además igual me encuentro a la chica con la que me tomé la pastilla, que seguro ha leído las noticias y me puede reconocer. Tengo algo de miedo.

¿La conocía?

No, no sé quién es o en qué está metida.

¿Es consciente del revuelo que ha causado la historia de su desaparición? Ha sido un tanto rocambolesca.

No intento convencer a nadie. No necesito que nadie me crea. Si hubiera sabido lo que se montó me hubiese inventado una historia como que me fui con una amiga a su piso. Tengo veinte años y puedo irme cuando quiera sin pedir permiso. Pero no fue así.

¿Cómo fue?

Estaba de fiesta y me quise ir a mi casa. Mi tía no quería darme la llave del piso y me enfadé. Luego mi tío salió tras de mí e intentó que no me fuese sola para casa. Unos que estaban por ahí vieron la escena y casi pegan a mi tío porque creían que me estaba agrediendo. Cuando él me soltó, me fui.

¿Y se encontró a la chica que la llevó hasta Gijón?

Sí, yo ya me había tomado la pastilla con ella. Yo estaba como loca, según me contaron, muy agresiva. Ella me dijo que me llevaría a casa. La vi como mi salvación. Ahora lo pienso y me pregunto cómo pudo decirme eso si no le di mi dirección. Me metí en su coche y me desperté en un lugar muy verde.

¿No supo que ese lugar era Gijón?

No. Cuando me desperté, la chica me dijo con voz autoritaria que me bajase.

¿Qué hizo entonces?

Vi a una señora que entraba en una casa. Me acerqué a ella y en un principio se asustó. Le dije llorando que estaba perdida y de la pena me dejó quedarme en su casa. Me dio de comer y dormí allí todo el domingo.

¿No se le ocurrió pedirle telefonear a su familia?

No, me mataba la vergüenza por haber tomado la pastilla. No sé porqué lo hice.

¿Y por qué no llamó a la Policía?

La señora me lo comentó, pero le dije que no. Insistió en la mañana del lunes y por eso me fui de su casa. Estuve todo el lunes por las calles de Gijón y dormí en la calle. Nadie me ayudó. Me molestó que en una ciudad tan grande no me ayudasen.

También pudo acudir a la Policía el mismo día que llegó a Gijón y no lo hizo. ¿Por qué?

Sé que tenía que haber llamado a la Policía pero luego te puede traer problemas. En mi caso no llevaba documentación encima y te pueden multar por ello.

¿No sabe su número del Documento Nacional de Identidad?

No..., si casi tampoco me sé mi número de teléfono.

¿Por qué no entró en algún establecimiento a pedir ayuda?

Por vergüenza. ¿Cómo les explicaba a la gente lo que me había pasado?

La Policía Nacional dispuso un operativo de búsqueda para encontrarla. Su misión es ayudar no causar problemas.

A mi edad la Policía es sinónimo de problemas. Pero agradezco su implicación y les pedí perdón. Si me vuelve a pasar algo malo tengo claro que recurriré a la Policía.

¿Se arrepiente de haber tomado esa droga?

Fue un error porque no soy así. Me crié sin padres y eso me ha creado un trauma. Nadie me enseñó como son las cosas, mi vida no ha sido fácil y a pesar de ello salí bastante bien.