El Comercio

Fiscalía investiga la denuncia por acoso escolar en el instituto de La Corredoria

Yayo Villar, con su hija, que presuntamente sufre acoso escolar.
Yayo Villar, con su hija, que presuntamente sufre acoso escolar. / ALEX PIÑA
  • La madre de la alumna de 14 años que presuntamente sufrió insultos a través de una red social estudia cambiarla de centro

La madre de la chica de 14 años que, según denuncia su progenitora, sufre acoso escolar en el Instituto de Educación Secundaria (IES) de La Corredoria no sabe qué más hacer para ayudar a su hija. Piensa en cambiarla de centro educativo, pero al minuto se enfada «porque quienes deberían dejar el instituto son quienes la acosan», protesta Yayo Villar. No ha tomado todavía una decisión firme al respecto, aunque lo que sí tiene claro es que «estos casos deben salir a la luz para que no les pase a más niños y la dirección no puede desentenderse». Lo reprocha tras reunirse en la tarde del lunes con el director del instituto.

«Me presenté en el centro, porque nadie me citó. Me recibieron, pero ahora dicen que no sabían nada. Yo ya me había reunido en noviembre con la educadora. ¡Claro que lo sabían!», garantiza. Cuenta Villar que habló con el personal del centro educativo tras descubrir los insultos que vertían contra su hija en una red social, unos hechos que denunció ante la Policía Nacional. Esa denuncia tiene fecha del pasado noviembre y en ella la madre informa de que «probablemente la menor esté sufriendo algún tipo de acoso escolar de sus compañeros». No podía identificar a esos supuestos agresores, pero sí aportar las ofensas que proferían: «'Hay personas que existen en el mundo y que nacieron para hacer algo mejor y ayudar a la humanidad en algo, pero hay gente que solo nace para molestar o gastar oxígeno y de eso hay un montón, por ejemplo tú'; 'Por qué no nos haces un favor a todos y dejas de gastar oxígeno y te matas ya'; 'Gorda'» y otras mofas similares, informó Villar.

Desde la Policía Nacional explican que esa denuncia no dio pie a nada más. Tras los hechos informados por la madre, los agentes tomaron declaración a la menor y no tuvo más recorrido, «no generó ningún tipo de incidencia», explican desde la Policía Nacional, sin ofrecer más detalles del caso. Lo que sí hicieron fue trasladar la denuncia a la Fiscalía de Menores. El fiscal tiene abiertas unas diligencias preliminares e investiga los hechos, confirmaron ayer.

No hay nuevas denuncias por acoso desde entonces, aunque el caso ha salido a la luz tras la desaparición durante unas horas de la menor. La joven salió de su casa sobre las diez y media de la noche del pasado viernes para pasear a su perro en la zona de La Corredoria. La madre se acostó temprano porque tenía que madrugar para ir al trabajo, cuando se despertó sobre las cuatro de la madrugada comprobó que ni el perro ni la joven estaban en casa. La chica no contestaba al teléfono móvil, así que denunció su desaparición ante la Policía Nacional. Estaba en casa de una amiga y apareció a las pocas horas, aunque su madre se temió lo peor porque la joven, asegura, se ha autolesionado con cortes en los brazos por ese acoso escolar que denuncia. Ese mal trago le hizo sacar el caso a la luz.

Consejo de absentismo

El Ayuntamiento tenía constancia de problemas de convivencia en el centro educativo, pero no de este caso concreto. La concejala de Educación, Mercedes González, se puso ayer en contacto con la familia de la niña y convocará una reunión extraordinaria de la Comisión de Absentismo Escolar -donde además del Consistorio están representados el Principado y la comunidad educativa- para abordar el caso. En esa sesión también se tratarán otros temas de los que alertó la exdirectora del instituto el pasado marzo.

La docente informó ante el Consejo Escolar Municipal de la existencia de un grupo de alumnos que entorpecían con su comportamiento el normal funcionamiento de las jornadas lectivas. «Se han hecho varios escritos informando de que tenemos varios casos de supuesto acoso. Hay niños que forman pandillas para pedir dinero. Hay que estar controlando hurtos y muchos de estos alumnos están ya con la Fiscalía de Menores», explicó el pasado abril ante ese consejo municipal la directora del centro educativo durante el pasado curso, María Cao Fernández.

Lo contó de viva voz y luego lo plasmó por escrito en la memoria del instituto. Allí contabilizó las faltas de alumnos y las denuncias por posibles casos de acoso. Fueron en total 928 faltas cometidas por 184 jóvenes. De ellos, 48 estudiantes acumularon más de cinco partes y hay un alumno en concreto que tuvo 50 faltas. Además, los equipos del centro trabajaron en «diez casos de supuesto acoso escolar» y fue necesaria la intervención de las orientadoras para la resolución de diferentes tipos de conflictos entre el alumnado en los que se vieron implicados 31 alumnos.

La directora llegó a pedir la intervención de la Policía Local. En los atestados del área constan desde ese mes diez intervenciones, en su mayor parte por el acceso de terceros a las dependencias del instituto.

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