El Comercio
Ovetenses haciendo cola frente a la carpa.
Ovetenses haciendo cola frente a la carpa. / MARIO ROJAS

«Esta enfermedad no da síntomas»

  • 400 personas acuden a la carpa de los Fernández-Vega a una prueba de glaucoma

  • «Fue todo rápido, es una labor magnífica de la fundación con efectividad», cuenta uno de los participantes, Miguel Valcárcel

Cada año, durante la Semana Mundial del Glaucoma, la Fundación Fernández-Vega realiza diversas acciones para combatir esta enfermedad ocular neurodegenerativa. Tras organizar una conferencia científica junto a la ONCE, ayer ofreció a todos los interesados una prueba gratuita de tensión ocular para saber si hay riesgo de padecer glaucoma.

El mediodía en la ciudad fue especialmente caluroso, con hasta veintitrés grados todavía en invierno. A pesar de ello, más de cuatrocientas personas, pertrechadas contra el sol con folletos informativos o con sus manos, hicieron cola alrededor de la carpa que el instituto oftalmológico instaló frente al teatro Campoamor desde las diez de la mañana hasta las siete de la tarde.

Uno a uno, los pacientes iban informando al equipo de oftalmólogos de su edad, posibles antecedentes familiares de glaucoma o la medicación que tomasen. Después, les ponían un líquido anestésico y colorante amarillo para facilitar al doctor Tomás Parra la exploración de los ojos, rápida e indolora, con lámparas.

Algunos curiosos se unieron a la fila atraídos por el gentío; otros, como Miguel Valcárcel, ya iban a tiro fijo. «Fue todo rápido. Esto es una labor magnífica de la Fundación, un servicio gratuito con una efectividad muy grande», describió tras realizarse la prueba. En su caso, además, el resultado recibido le resultó «muy oportuno»: «Me ha dado que tengo que poner medicación, tengo la tensión un poco alta y conviene una corrección». Más contenta aún salió Angelines Álvarez, clienta habitual de los Fernández-Vega: «No tengo nada, estupendo». «Si me dicen que tengo que operar igual ya no vuelvo», bromeó.

El doctor Parra, que realizaba este año la campaña preventiva por segunda vez, animó a someterse a una revisión a todas las personas mayores de cincuenta todos los años. El mayor problema, explica, es que esta enfermedad «no da síntomas» y por eso «la gente no sabe que la tiene, hemos encontrado algunas personas con la tensión un poco alta». De hecho, se calcula que la mitad de los pacientes de glaucoma desconoce que padece la enfermedad. Los grupos de riesgo, indicó el médico, son «gente con antecedentes familiares, y va aumentando con la edad». El único signo claro es la tensión ocultar alta, de ahí la prueba.

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