El Comercio

Contratación tramita menos de la mitad de expedientes tras el cambio de gobierno

En un mes y medio, de mayo a junio de 2012, el Ayuntamiento contrató la demolición y retirada de los restos del puente de La Riera en Trubia.
En un mes y medio, de mayo a junio de 2012, el Ayuntamiento contrató la demolición y retirada de los restos del puente de La Riera en Trubia. / M. ROJAS
  • Un informe interno del equipo de gobierno contrasta los 422 contratos de 2013 con los 179 de su primer año

Hace quince días, el alcalde, Wenceslao López, se reconocía insatisfecho con la bajísima ejecución de las inversiones del año pasado, que, tal y como había adelantado este diario, se quedó en que se hicieron poco más del 22% de las anunciadas. López culpó del pobre resultado a la escasez de plantilla. «Tenemos que funcionar con mucha más rapidez, pero tenemos un problema gravísimo de recursos humanos y se puede llegar hasta donde se puede llegar», advirtió. O no. La plantilla de Contratación y Compras es la misma e incluso, un poco mayor, desde hace un lustro, aunque haya habido relevos y nuevas caras. Sin embargo, el rendimiento no es el mismo. Ha caído un 57%, según un informe interno que el equipo de gobierno manejó de cara a los presupuestos y plantilla de este año y al que ha tenido acceso EL COMERCIO. De tramitar 249 contratos 'mayores' en el año 2012, ha pasado a tan solo 114 en 2015. Las cifras son aún peores en el caso de los contratos menores, aquellos de obras por importe inferior a 50.000 euros o de servicios por importe inferior a 18.000, en los que solo es necesario pedir ofertas y que se justifican contra factura. En 2012, Interior tramitó 173 de estos pequeños contratos; la cifra se desplomó a una tercera parte en 2015, con 63.

La reducción de la capacidad de Contratación para sacar adelante los expedientes no tiene, aparentemente, causas normativas. La legislación contractual para la administración no ha variado en lo sustancial.

El informe interno da algunos ejemplos para ilustrar lo anómalo de la situación del área que lidera la jefa de Interior, Julia Piñera. La contratación de las obras del Corredoria Arena, un polideportivo con un proyecto complejo y un presupuesto de más de 4,3 millones de euros se tramité en menos de tres meses. La propuesta de contratación se hizo el 12 de febrero de 2009. En cinco días, se redactaron los pliegos administrativos. El 24 del mismo mes ya se habían aprobado los pliegos y abierto la licitación. Poco más de un mes después, el 31 de marzo, se abrieron ya las ofertas. 13 días después, se recibió el informe con la valoración técnica de las mismas y en el mismo día, 13 de abril, la Mesa de Contratación hizo la propuesta de adjudicación, que llegó a tiempo a la junta de gobierno local de esa misma mañana.

El resto de trámites, elevar a definitiva la propuesta de adjudicación y firmar el acta de replanteo, consumió otros 22 días El 8 de mayo las máquinas entraron en la parcela y el 2 de marzo de 2010, el edificio estaba acabado, aunque después aún haya dado quebraderos de cabeza a Contratación y al equipo de gobierno por las filtraciones de agua a través de los óculos de la cubierta.

El informe toma, para comparar con la situación actual, un contrato mucho más modesto: el de redacción de proyectos y dirección de obras de la construcción de las cubiertas sobre las pistas polideportivas de los colegios públicos Buenavista I y II y Ventanielles. Con un presupuesto de apenas 65.348 euros, Interior tardó 8 meses y 2 días en tramitarlo. Desde el informe de necesidad y la propuesta de contratación, hecha el 23 de diciembre de 2015, hasta la redacción de los pliegos administrativos transcurrieron dos meses y 25 días , 17 veces más que la para el Corredoria Arena.

En la aprobación de los pliegos se fueron otras dos semanas largas (16 días), cinco veces más. Hasta la publicación del anuncio en el Boletín Oficial del Principado de Asturias tardó el doble, de 11 a 21 días. Las demoras más alarmantes, sin embargo, se hallan en la tramitación de las ofertas. La apertura de los sobres técnicos tardó 22 días, la valoración técnica 27 y otros cuatro más demoró la Mesa de Contratación en hacer la propuesta de adjudicación provisional, pero no se llevó a junta de gobierno hasta después de tres meses y 6 días más. Solo el 25 de agosto del año pasado pudo darse por adjudicado el contrato.

¿Personal?

Según el alcalde es todo culpa de la falta de personal, que «nos condiciona la gestión» y «nos retrasa anormalmente los procedimientos», según expuso el regidor al hablar de la liquidación. Tanto que se animó a poner un ejemplo «paradigmático» al recordar que para comprar el mobiliario para la nueva oficina de Recaudación «hemos estado cinco meses para veinte mesas y veinte sillas».

El informe pone otros. Señala las diferencias entre la tramitación del contrato de desbroce de caminos en 2015 y 2016, por ejemplo. En 2015, la redacción de los pliegos se hizo en poco más de un mes; el año pasado tardó dos meses y 8 días, el doble. Pero los retrasos extraños, los parones, en el expediente son comunes. En 2015, se tardó más de un mes en aprobar los pliegos administrativos, algo que el año pasado se hizo en apenas dos días. También se mantienen las tardanzas en la publicación oficial: tres semanas en ambos casos, o en la apertura de los sobres, cuatro semanas en los dos.

Los retrasos en estos contratos son la causa de que el Ayuntamiento esté desbrozando fuera de temporada y no cuando son necesarios los trabajos. Para solucionar el desfase, Infraestructuras ha licitado un pequeño contrato para mantener el servicio hasta que en primavera entre el servicio anual ajustado ya al calendario habitual.

Sin embargo, el personal de Contratación permanece constante y sus responsables son las mismas funcionarias capaces de tramitar la construcción de la pasarela peatonal entre Ventanielles y Los Prados en poco más de tres meses, dejando apenas, de aquella, pasar entre 2 y 4 días en los trámites en los que tiene control el Ayuntamiento como la apertura de las ofertas, su valoración o la propuesta de adjudicación de contrato.

La situación es difícil de explicar. Podría tener relación con la carga de trabajo, aunque es difícil establecer una conexión de forma directa. En 2015, se tramitaron contratos o prórrogas por importe de más de 52 millones de euros, frente a los 37 de 2012. Pero hay matices, la mayor parte de los adjudicados hace cinco años eran licitaciones abiertas, con criterios múltiples, casi 32 millones; mientras que en 2015, primaron los exclusivamente económicos, donde se adjudica a la propuesta más barata sin valoración técnica. Esta última práctica, empujada por el ordenamiento europeo, ha desatado una competencia en precios entre las empresas y un aluvión de bajas desproporcionadas o temerarias que complican los trámites.

Hay quien también apunta a otras causas. La baja del interventor el año pasado impidió acelerar la contratación del préstamo y la disposición de financiación para obras. Pero eso no tiene que ver con que cosas que se hacían en lapso de unos pocos días o en la misma jornada, tarden ahora semanas cuando no meses. El equipo de gobierno analizó la situación. No consta que haya tomado medidas.

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