Detienen en Gijón a un hombre por el secuestro a punta de pistola de un taxista en Oviedo

La parada de Alonso Quintanilla donde el secuestrador se subió al taxi de la víctima el pasado mes de marzo.
La parada de Alonso Quintanilla donde el secuestrador se subió al taxi de la víctima el pasado mes de marzo. / MARIO ROJAS
  • Se trata de un joven de 26 años, de origen rumano y con antecedentes, que fue localizado en el barrio de Laviada

La Policía Nacional detuvo ayer, al mediodía, en Gijón, a un joven rumano por el secuestro de un taxista ovetense, a quien encañonó con una pistola, obligó a conducir a Cudillero, y, finalmente, lo liberó en Avilés bajo amenazas de muerte si le denunciaba a la Policía. Esta pesadilla de casi tres horas sucedió el pasado 26 de marzo.

La casualidad también quiso que fueran veintiséis días de intenso trabajo policial los que hizo falta para dar con el paradero del presunto secuestrador, un hombre de veintiséis años, y de origen rumano, como adelantó EL COMERCIO. La detención tuvo lugar en el barrio gijonés de Laviada. Agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta llevaron a cabo la operación.

Aunque el arresto se produjo en Gijón, el detenido fue trasladado a la Jefatura Superior de Policía de Asturias, en Oviedo. A las tres de la tarde ya estaba en los calabozos de las dependencias policiales. Tras abrirle las diligencias correspondientes, pasará a disposición judicial al Juzgado de Instrucción número 4 de Oviedo mañana.

Se le acusa de un delito de robo con intimidación y otro de detención ilegal. Según el Código Penal, le podrían condenar a entre cuatro y seis años de cárcel y a entre dos y cinco años, respectivamente.

Del detenido también se sabe que no es novato en estos actos delictivos. Fuentes policiales aseguraron que «puede ser el autor de otros delitos de similares características cometidos en otras comunidades autónomas».

El secuestro del taxista movilizó de inmediato a las Fuerzas de Seguridad del Estado. La Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional se hizo cargo de una investigación, en la que también se implicaron el resto de unidades policiales, que desde sus inicios ya calificaron de «compleja». Se llegó a rastrear la señal del móvil del taxista que el secuestrador le robó, junto a la recaudación de aquel día, además de las antenas de telecomunicaciones de las zonas y localidades por donde, en su momento, pudo huir desde Avilés, localidad en la que liberó al taxista ovetense de 47 años.

Los compañeros de la víctima respiraban ayer aliviados tras conocer la noticia. «Es muy satisfactoria porque da tranquilidad al colectivo», aseguró José Antonio Suárez, presidente de la cooperativa Radio Taxi Principado. Alabó la «actuación policial» y agradeció todos los esfuerzos realizados para detener al hombre, porque el secuestro generó cierta «psicosis» dentro del colectivo de taxistas en la ciudad.

La misma satisfacción mostró el presidente de la Asociación Taxi Ciudad de Oviedo, de la que es socio la víctima. «Me alegro muchísimo porque todo lo que tenga que ver con nuestra seguridad es satisfactorio», aseveró Julio Silva.

Desde la Asociación Local de la Federación Asturiana de Taxistas mostraron su «alegría» por la noticia. Su presidente, Gabino Pérez aplaudió la «actuación policial» por la «tranquilidad» que da la detención del delincuente.

Un suceso fuera de lo común

El secuestro del taxista ovetense causó un gran revuelo entre el colectivo debido a su espectacularidad. Todo comenzó la tarde del domingo 26 de marzo. Ese día, el presunto autor de los hecho se subió al taxi en la parada de Alonso Quintanilla, junto al Campoamor. Pidió a su víctima que le llevase hasta el aeropuerto. Cuando se dirigían por la autopista, sacó una pistola y le obligó a cambiar de dirección. Le exigió que le trasladase hasta la localidad de Lamuño, en Cudillero, sin embargo, el secuestrador no tardó en pedir que detuviese el automóvil. Quería conducirlo él mismo por lo que, siempre pistola en mano, le ordenó bajarse y meterse en el maletero, según declaró el propio taxista en la Comisaría de Avilés, localidad en la que fue liberado. La víctima pasó varios minutos encerrado en el maletero de su propio taxi. El secuestrador condujo varios kilómetros hasta que se vio desorientado. Entonces, paró el coche, sacó al hombre del maletero y le puso al volante otra vez. Le exigió un nuevo rumbo. El destino, Avilés. Allí se bajó del coche y lo amenazó con «matarlo» si lo denunciaba a la Policía antes de darse a la fuga.

Desde el momento que el taxista denunció el secuestro los trabajos policiales se centraron, primero en identificar al agresor y segundo, en localizarle para detenerlo. Finalmente la investigación dio sus frutos y el presunto secuestrador se encuentra en los calabozos de la Jefatura Superior de Policía de Asturias a expensas de que en las próxima horas pase a disposición judicial.