El Comercio
El acusado ayer por la mañana a la salida del juicio.
El acusado ayer por la mañana a la salida del juicio. / ALEX PIÑA

La mujer que recibió 3.286 llamadas y mensajes obscenos en tres meses describe su sufrimiento

  • «Las llamadas me provocaron ansiedad y tengo miedo». El presunto acosador niega los hechos

Ocurrió en 2014, pero la comerciante ovetense que recibió 3.286 llamadas y 31 mensajes, algunos con contenidos obscenos, aún sufre las consecuencias de este presunto acoso. «Ese año tuve que cambiar de teléfono porque esta situación me producía ansiedad, diarrea, vómitos,... y cualquier persona que entraba en mi tienda de La Corredoria pensaba que era él. Es más, aún hoy en día tengo que ir al centro de salud acompañada porque él vive cerca y en el garaje tengo miedo porque no hay cobertura». De esta forma, la víctima relató ayer ante el juzgado de lo Penal número 1 cuál es su situación anímica tres años después de que el teléfono de su establecimiento, el de su casa y su móvil no dejase de sonar durante semanas y recibiera mensajes fuera de lugar.

«En la primera llamada que me hizo dijo: 'Todo el mundo sabe que eres lesbiana', pensé que era una equivocación. Pero después siguieron los mensajes. Hubo un día en el que me asusté mucho porque calificó a mi hijo como 'el orejas'». Finalmente, fue una anécdota la que propició la identificación del agresor. Una mañana, apareció una gotera en la tienda y la víctima le contó lo sucedido a solo tres personas y una de ellas era la esposa del procesado. Poco después, a las 9.45 horas «recibí el sms de siempre». Esta vez, rezaba: «'Si tienes una gotera, jódete'». Atando cabos, la Policía dio con el acusado, que ayer se declaró «inocente» y aseguró que «nunca utilizó el teléfono» desde el que se hicieron las llamadas. Dijo, además, que aunque conoce a la comerciante, «nunca tuvimos relación personal». Ella, sin embargo, tiene claro que él fue su acosador.

La defensa del acusado, Ana Isabel Gallardo, destacó que la Policía nunca ha encontrado la tarjeta de prepago con la que se hicieron las llamadas. «Es raro que si una persona envía más de tres mil mensajes, no tenga en su poder esta pieza en el momento de la detención», apuntó. Los agentes que declararon en la vista oral como testigos afirmaron que la línea no estaba a nombre del acusado, «sino de una persona que vive en Sudamérica».

También detallaron que en el momento en el que notificaron la detención del procesado a la esposa, esta les preguntó si había puesto la denuncia «una persona de León, ya que el acusado sufría problemas psiquiátricos y había hecho cuarenta llamadas en una tarde a un familiar que después le amenazó con que si esta situación se volvía a repetir» pondría el asunto en manos de los tribunales.

El juicio quedó visto para sentencia y en el último turno de palabra el abogado de la acusación particular, José F. Alba, afirmó que el presunto acosador «faltó a la verdad» durante el juicio.

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