«Fui yo quien mandó dar de baja el seguro para que Junior no anduviera con la moto»

La madre de Junior Varela, quinta por la izquierda, abrazada a su marido y a la hermana del joven./MARIO ROJAS
La madre de Junior Varela, quinta por la izquierda, abrazada a su marido y a la hermana del joven. / MARIO ROJAS

La madre del fallecido en el accidente en el Tartiere, un «niño cariñoso» y «emprendedor», lamenta la «imprudencia»

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Dolor, impotencia y rabia fueron los sentimientos que ayer se respiraron en el tanatorio Ciudad de Oviedo donde, pasada media hora del mediodía, se celebraron las honras fúnebres por Junior Varela, el joven de 23 años que falleció la madrugada del sábado tras perder el control de su moto y empotrarse contra una farola, en la calle Antonio Sánchez 'Antón', próxima al estadio de fútbol Carlos Tariere.

Para los padres y la hermana del fallecido no había consuelo a pesar de las multitudinarias muestras de cariño recibidas. «Era amigo de sus amigos», lo definió Sergio Juanes, que estudió con el fallecido en el colegio de La Milagrosa. «Fui a clase con él desde los 11 años», recordó emocionado. Era un joven «con ganas de comerse todo», con «planes de futuro con su pareja», con la que llevaba saliendo desde hacía seis años. También destacó su espíritu emprendedor, inmerso actualmente en la compra de una página web de tasación de vehículos. «Iba a iniciar este negocio, era muy ambicioso», valoró Juanes. De hecho, Varela tenía amplia experiencia en el mundo del motor, había estudiado un módulo de mecánica y trabajado en un taller. Actualmente regentaba un «negocio familiar».

La familia del joven, tremendamente afectada, atendió con entereza todas las muestras de cariño recibidas. Su hijo «era muy cariñoso, el típico niño que en cuanto llegaba a casa acariciaba a su madre», enfatizó Rodolfo Varela. Este ovetense conoció a la madre de Junior, Claudia Mena, cuando este tenía 2 años. Vinieron de Colombia y juntos iniciaron una relación. De hecho, el fallecido adoptó el apellido de la pareja de su madre, con la que tuvo otra hija. La hermana del fallecido le recordó ayer como a alguien «muy especial» que «nunca tenía un día malo».

Tanto el padre como la hermana comentaron juntos una anécdota que solía contar el joven. «Siempre decía que si un día se moría vendría a jalarme (tirarme) de las patas», rememoró Claudia Varela.

La madre también tuvo palabras para recordarlo. Visiblemente emocionada, reconoció que la muerte se debió «a una imprudencia». Relató que había comprado la moto, de gran cilindrada, hacía cinco meses. Una máquina de segunda mano que su hijo adquirió con el seguro en regla. «Fui yo la que le pedí al vendedor que diese de baja el seguro para que el niño no anduviera con la moto porque no tenía carné». La mala suerte hizo que la huelga de examinadores de tráfico retrasase la fecha del examen para que Junior pudiera obtener el permiso de circulación para este tipo de motos, hay que recordar que en el momento del accidente pilotaba sin carné y sin seguro.

Más noticias

Casualmente este mismo miércoles era la fecha que el joven tenía fijada para examinarse de este nuevo permiso de circulación. Mala suerte fue también que el joven decidiese probar la moto antes de sacarse el carné. «No me saques la moto», le dijo su madre, pero la pasión por este tipo de vehículos tentó al joven, que decidió probarla la madrugada del sábado. La falta de «experiencia», como así aseguraron fuentes de la Policía Local, hizo que perdiese el control y se estrellase contra una farola, perdiendo la vida en el acto. «El amor de su vida eran las motos y el 'snow'», afirmó su hermana, quien también dijo que el sueño de Junior era «ir a Los Alpes».

Altar improvisado

Las muestras de cariño hacia el joven fallecido se vieron en el tanatorio pero también en el lugar donde perdió su vida. La farola contra la que estrelló su moto, la madrugada del sábado, luce un altar improvisado. La luminaria, ubicada en la calle Antonio Sánchez 'Antón' se convirtió en el particular homenaje de los amigos al joven. Dos ramos de flores aparecen sujetos al poste de la farola, así como un trozo del chasis de la moto con la que perdió la vida, una Aprilia blanca y negra de gran cilindrada. A los pies de la farola, una fila de velas recuerdan al fallecido.

Hoy, a las seis de la tarde, tendrá lugar el funeral por el joven en la basílica de San Juan El Real. El domingo 21 se celebrará una misa por su eterno descanso.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos