El alcalde de Oviedo dice que «hemos hecho lo humana y legalmente posible» por la familia de Palacio

El alcalde de Oviedo dice que «hemos hecho lo humana y legalmente posible» por la familia de Palacio
El alcalde, Wenceslao López, con la viuda de Eloy Palacio, Marta Valle, en la entrega de la medalla de oro de la ciudad / ALEX PIÑA

Wenceslao López defiende los esfuerzos de su gobierno por mejorar el servicio de Bomberos o los hidrantes pese a las dificultades

GONZALO DÍAZ-RUBÍNROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

El 7 de abril de 2016, parte de la fachada del número 58 de la calle Uría, que llevaba ardiendo casi cuatro horas, se desplomó y arrastró a dos bomberos, Eloy Palacio y Juan Carlos Fernández Granda, que se habían bajado de la cesta y soltado del arnés para tratar de apagar un foco en la última planta. El primero, falleció en el acto; el segundo resultó casi milagrosamente ileso, para seguir hablando de lo que sucedió aquel día, como antes de ayer en un receso del Pleno y tras una multitudinaria manifestación de bomberos llegados de toda España. Quien casi no puede hablar de lo que pasó es el equipo de gobierno, atrapado por la defensa de los intereses municipales frente a la millonarias reclamaciones patrimoniales. Ayer el alcalde, Wenceslao López, reiteró el mensaje, el respaldo al desempeño profesional del bombero fallecido: «A Eloy (Palacio) se le debe reconocer y agradecer su labor, ya que incluso dio su vida», expuso ante la prensa, durante una visita a un taller infantil en el centro social de Pumarín. También defendió que «con la familia» del funcionario fallecido «ha habido un tratamiento exquisito». «Hubo un accidente trágico y es lo que peor nos puede pasar como equipo de gobierno» y sostuvo, sin autocrítica, que «hemos hecho lo que humanamente y legalmente se podía hacer» por la viuda y los dos hijos de Eloy Palacio.

Lo malo, lo que ha enquistado la situación, es que eso no es mucho. La póliza de seguros del personal municipal solo preveía indemnizaciones por fallecimiento de 18.030 euros y eso es todo lo que le ha quedado a la familia hasta ahora a golpe de reveses judiciales, el último, la sentencia de lo Social que considera debida a su «clara imprudencia temeraria» la muerte del funcionario. El alcalde recordó que su gobierno trató de mejorar la póliza con carácter retroactivo, «pero no fue posible». «El contrato era el que había y con la póliza que había», señaló al aire, sin apuntar directamente a los sindicatos municipales. «La cifra era excesivamente baja y por eso se incrementó a 40.000 euros», aunque no valga para la familia.

El tema no es fácil ni para la junta de personal ni para los sindicatos, que, salvo CSI por su fuerte implantación en Bomberos, nunca se han pronunciado sobre el accidente. Pero lo es más para el Ayuntamiento y para el equipo de gobierno. Cerrada la vía Penal contra los mandos que intervinieron en la extinción sin esperar siquiera al informe policial, lo que sucedió ese día se dirime en dinero: en el que reclama la familia de Palacio y, en la vía administrativa, el que piden los afectados por el incendio, entre ellos los dueños de los dos edificios destruidos por el fuego, el de Uría y el de Melquíades Álvarez, 25. Reclamaciones que cuestionan el funcionamiento del servicio de Bomberos, el operativo o la evidente falta de agua durante el mismo.

López recalcó que «a nivel de empleo hemos llegado hasta donde la ley nos deja» para reforzar el personal del SEIS. «En todos los servicios municipales falta personal y también en el área de Bomberos», insistió, y apuntó que por volumen de población, la ciudad tiene «la mitad» de los empleados públicos que debería de tener. También que «estamos haciendo todo lo posible» con los hidrantes y las bocas de riego. Incluso denunció que, «de forma reiterada se saca el hidrante de la calle Uría» como ejemplo del mal estado de estos y, sin embargo, «está operativo. Se podrá decir que no, pero la verdad es que sí está operativo». Cierto, también está tapado por una losa de hormigón, sin señalizar y sin que consten las revisiones obligatorias antes del incendio. López se centró en que ya «se ha elaborado un mapa» de las tomas de agua y que «se están reparando».

La tensión es elevada. Al malestar en Bomberos, se suma la sensación de que se abandona a la familia del fallecido a su suerte y el escaso apoyo de los socios de gobierno a las dos áreas más afectadas, Seguridad e Infraestructuras, ambas socialistas. Todo ello sin haber podido mejorar en nada o en casi nada un servicio con una plantilla escasa, envejecida y con conflictos, o sin poder decir si había agua o no en Uría.

10 nuevas plazas

En el lado positivo, ayer el equipo de gobierno remitió ayer al Boletín Oficial del Principado de Asturias la convocatoria de las diez plazas para el servicio de Bomberos previstas para este año. Se trata de siete de agente técnico especialista en extinción de incendios y salvamento y tres de bombero conductor. La intención del equipo de gobierno es buscar una fórmula que permita generar bolsa de empleo para aprovechar esta convocatoria y cubrir a partir de ellas las otras siete jubilaciones previstas este año. Las bases generales se regirán por el acuerdo aprobado por la junta de gobierno el pasado 16 de febrero y, en las particulares, finalmente se ha descartado, para evitar retrasar la convocatoria, la inclusión de baremos distintos en las pruebas físicas para hombres y mujeres.

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