Desde Almanegra hasta La Caleya de Otero

Llampaxuga tiene sus indicadores en asturiano. / M. ROJAS
Llampaxuga tiene sus indicadores en asturiano. / M. ROJAS

La nueva toponimia tradicional del concejo redescubre nombres en desuso e incluso olvidados de las parroquias de Oviedo. El listado es amplio. Desde el casco histórico hasta La Manjoya, se jalonan topónimos tan curiosos como Almanegra. Es uno de las denominaciones recuperadas en la parroquia de La Corte. Fue en 1891 cuando el obispo y conde de Noreña, Ramón Martínez Vigil, aprobó la constitución y división en parroquias de su provincia eclesiástica. El Arciprestazgo de Oviedo, que coincidía con el conejo, quedó dividido en 25. La de La Corte era de las más pobladas, con un total de 4.000 parroquianos. Ahora, el Ayuntamiento ultima los pasos para recuperar la toponimia tradicional de sus parroquias y redescubrir nombres de antaño desde los más obreros como La Caleya de Otero, en la parroquia de Santuyano, al aristocrático, La Marquesa, en San Pedro de los Arcos, cuyo nombre no cambia.

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