Ante el juez por superar dos veces los límites de alcohol en apenas tres horas

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Esta frase hecha se puede aplicar a la perfección a una vecina de Oviedo que en la madrugada del domingo fue sancionada por la Policía Local dos veces por superar los límites de alcohol permitidos al volante en un corto espacio de tres horas.

La primera sanción tuvo lugar a las ocho menos diez de la mañana. Una patrulla de la Policía Local que circulaba por la calle Río Caudal observó un automóvil estacionado y con las luces apagadas en la rotonda que comunica con Ángel Cañedo, en Teatinos. En ese momento, la conductora al percatarse de la presencia policial emprendió la marcha. Los agentes le dieron el alto y se percataron de que la mujer, de 41 años, presentaba signos evidentes de embriaguez. La sometieron a una primera prueba de alcoholemia, no oficial, con el etilómetro portátil. Arrojó un resultado positivo, por lo que la trasladaron al cuartel de Rubín, donde le realizaron una segunda prueba en la que dio 1,08 miligramos de alcohol por aire espirado. Por ello, le requisaron el coche y le abrieron la pertinente diligencia para ser juzgada a través de un juicio rápido por superar los límites de alcohol permitidos, cifrados en 0,60 miligramos de alcohol por aire espirado.

Lo curioso del caso es que tres horas después la mujer se presentó con otro coche en el depósito municipal de vehículos. Tras bajarse del turismo pidió recuperar un teléfono móvil que se le había quedado olvidado en el automóvil que le requisaron horas antes. Los agentes, ante la sospecha de que podía encontrarse bajo los efectos del alcohol y tras comprobar que ya había sido multada por conducir ebria, la sometieron a otro control. La mujer arrojó un resultado de 0,86 miligramos de alcohol por aire espirado. Doblemente reincidente, tendrá que responder ahora a la Justicia.

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