Arden cuatro coches y una moto en un garaje de Prado de La Vega

Los bomberos explican a los vecinos las condiciones para retirar sus coches. / P. LORENZANA.
Los bomberos explican a los vecinos las condiciones para retirar sus coches. / P. LORENZANA.

Un bombero resultó intoxicado por inhalación de humo y las llamas dañaron la cubierta del aparcamiento que ha sido apuntalada

R. A./ G. D. -R. OVIEDO.

'Magia' es una perra muy tranquila, sin embargo se pasó la madrugada del domingo ladrando, inquieta. A las tres de la mañana se originó un incendio en el garaje del edificio número 45 de la calle colegio San Ignacio, en Prado de La Vega, en el que ardieron cuatro coches junto a una moto y en el que un agente del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) tuvo que ser trasladado al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) por inhalación de los gases de la combustión, aunque a las pocas horas fue dado de alta.

La voz de alarma la dieron unos vecinos de esta vía cuando vieron que del aparcamiento salía una nube de humo. De inmediato, llamaron a los Bomberos y cuando los agentes llegaron al lugar de los hechos se encontraron con una gran nube de humo que les impedía ver. Por esta razón, recomendaron a los vecinos de este edificio que se encerrasen en casa o bajasen a la calle mientras se trabajaba en las tareas de extinción, según informaron fuentes de Seguridad Ciudadana.

Sin embargo, José Armas, vecino del inmueble, no se enteró de lo que había ocurrido hasta las nueve de la mañana. La alarma contra incendios «no sonó» y él «estaba muy cansado». Eso sí, durante la noche vio que su perra 'Magia' estaba inquieta y él achacaba esta situación a que su vecino de puerta, y que trabaja a veces de turno de noche, había entrado en casa tras una jornada de trabajo.

Pero a las nueve de la mañana fue consciente de que algo había pasado. Su vecino le picó a la puerta y le dijo que bajase a retirar su coche del garaje, que había habido un incendio en el segundo sótano del aparcamiento.

Cuando accedió al garaje, Armas describe que se encontró con que la entrada estaba completamente ennegrecida y que los dos vehículos, que tenía aparcados allí, estaban llenos de hollín: «Los bomberos nos pidieron que sacásemos los coches que estaban aparcados en la planta menos uno para quitar peso al suelo, ya que durante el incendio las vigas se calcinaron».

Es por ello, que durante la jornada de ayer, una empresa de construcción estuvo apuntalando el techo del segundo sótano y el resto de vehículos estacionados en la misma planta menos dos no pudieron ser retirado. «Hasta el martes no creo que los puedan sacar, ya que mañana está previsto que se recojan las muestras para saber el origen del fuego», añadió este vecino.

Por el momento no se sabe si el incendio fue fortuito o intencionado. El vehículo en el que se originaron las llamas llevaba desde «el viernes aparcado» en el garaje y tampoco había pasado recientemente por el taller y por esta razón no se descarta ninguna opción, según apuntaron fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Asturias.

El resultado de estas pesquisa será fundamental para determinar quién asumirá los costes de este incendio. Entre las aseguradoras que deberán pelear está la del propio edificio, la del vehículo y la empresa de la alarma de incendios, cuyo sistema no funcionó, según el testimonio de los vecinos del inmueble.

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