El Ayuntamiento de Oviedo asegura la viabilidad del proyecto para el bulevar de Santullano

El Ayuntamiento de Oviedo asegura la viabilidad del proyecto para el bulevar de SantullanoGráfico

El edil de Economía Rubén Rosón «pone la mano en el fuego» y la «garantía» de los fondos europeos para comenzar las obras en 2018, una vez redactado el proyecto

JUAN CARLOS ABAD OVIEDO.

La envergadura de un proyecto como 'Bosque y Valle', ganador del concurso de ideas para el nuevo bulevar de Santullano, puede asustar, sabiendo que la ciudad cuenta en la actualidad con el complejo de El Vasco en desarrollo, a la espera de que se reanuden las obras, y en la zona alta, otro concurso de ideas para los terrenos de El Cristo, recién resuelto. Eso, sin hablar de la experiencia de macro complejos como el Calatrava, pendiente de resolución judicial, y otras ideas que se quedaron en el tintero sin pasar de la mera ocurrencia como la playa en el parque de Invierno o un club náutico con 3.000 viviendas adosadas en La Manjoya.

Sin embargo, desde el gobierno municipal la confianza en la ejecución de la obra es «total», sobre todo porque cuenta con el aval de la Unión Europea y los 10,3 millones de fondos Edusi, de los que siete irán directamente para la adecuación urbana del ámbito. El resto se invertirán en mejoras en el Palacio de los Deportes y otras actuaciones en materia de sostenibilidad.

Ayer, el concejal de Economía Rubén Rosón afirmó que «pongo la mano en el fuego de que el bulevar se va a hacer aunque nosotros estemos fuera del gobierno». Se refirió a la UE como garantía de la ejecución de «unas obras que van a comenzar en 2018» y se remontó a la génesis del bulevar en la que «la movilización ciudadana consiguió que el gobierno del Partido Popular aceptara un proceso participativo que ha tenido desarrollo durante estos tres años». «Es imposible que no salga», afirmó.

Desde Imagina un Bulevar, Manuel Carrero de Roa habló de la resolución del concurso bajo jurado como «un paso importante» por los pocos antecedentes en este tipo de contratación «pionera en Oviedo». Asimismo, explicó que, a la espera de conocer en detalle la propuesta, esta parece cumplir los requerimientos y «el programa de necesidades acordado en el proceso participativo».

No podía ser de otra manera porque en el apartado de los pliegos técnicos destinados a las demandas ciudadanas, se hablaba de «un parque lineal y un corredor ecológico con espacios libres que predomine sobre la infraestructura». En otro apartado, y que también recoge el boceto de los arquitectos Miguel Ángel Tejada y Clara Eslava, se pedía integrar La Vega.

«No se puede entender la transformación sin intervenir, al menos a nivel de esquema general, en la fabrica de armas», afirmó Carrero y añadió que «se mejora mucho la protección de San Julián de los Prados, aparece el aparcamiento disuasorio a la entrada y hay conexiones entre el barrio de Ventanielles y Teatinos. Lo que hemos podido conocer nos suena bien», afirmó al tiempo que recordó el compromiso que adquirió el Consistorio con el grupo de trabajo para «realizar una exposición con todas las propuestas y que los ciudadanos puedan verlas». Asimismo, animó a los ganadores del concurso a explicar cómo es su proyecto y «en qué medida responde a las demandas sociales».

El arroyo Trigales

Lo que se escapaba de los pliegos técnicos era la parte acuática del proyecto. «Al conocer el ganador, lo primero que le pregunté a Ignacio -Fernández del Páramo, concejal de Urbanismo-, fue cuánto costaba el mantenimiento de la laguna», relató Rosón. La respuesta la dan desde el estudio Eslava y Tejada. Los arquitectos pretenden que la mancha de agua sirva para la propia gestión del parque y su mantenimiento.

Agua, en la zona baja de Oviedo, hay. Siempre ha habido. Por la sección que ahora ocupa la autovía discurría el arroyo Trigales. Más cursos fluviales provenientes del Naranco desaguan en el Nora. Sin embargo, lo que era una zona pantanosa dedicada durante el desarrollismo de los 60 y 70 a viviendas obreras y a la autovía, recuperará, si todo sale como está previsto, su faz verde. «Con el bulevar entramos en el Oviedo del siglo XXI», afirmó Rosón. Para ello hacen falta seis años y los 18 millones previstos en la inversión.

Para el barrio de Ventanielles, la actuación cobra una importancia capital. La propuesta habla de «cosido transversal» del trazado urbano. Se eliminaría así el fondo de saco. La separación de las dos calzadas de la autovía por el norte y sur de la actuación, permite el espacio verde central. 'El bosque'. Otro de los puntos interesantes de la reordenación es que pretende igualar las cotas entre ambas orillas con «pendientes suaves» y accesibles, para habilitar caminos ciclables y peatonales. Un poco más abajo se suprime el paso de Ángel Cañedo para conectar la Tenderina con El Milán al recuperar la topografía original.

El tráfico rodado tendrá que asumir algo que ya es efectivo desde la reversión de la autovía en calle urbana: los cincuenta kilómetros hora como velocidad máxima, solo que, de aquí a seis años, habrá pasos de peatones, y semáforos. Y tres rotondas. Una a la altura del Palacio de los Deportes, otra que habilita la conexión con el bulevar en la calle Atenas para el acceso a Los Prados y la última donde se encontrará uno de los cuatro aparcamientos planteados y la cabecera de una nueva línea de autobús urbano. Este último, está por ver que sea una lanzadera gratuita para todos aquellos que apuesten por dejar ahí el coche.

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