El Ayuntamiento espera que los ingresos por turismo crezcan un 10% este año

Un grupo de visitantes llegados desde Almería se fotografían en la plaza de la Catedral. / ALEX PIÑA

Rosón confía en superar la cifra récord de visitantes del pasado año pese a que la capital recibió en junio 8.423 foráneos menos que en 2016

JUAN CARLOS ABAD / PAULA CARRELO OVIEDO.

Con los datos que el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó el pasado viernes, el turismo en Oviedo, en junio, se hundiría a cifras de 2014 y 2015. Sobre todo en turistas nacionales. La capital del Principado recibió 8.423 personas menos que en el mismo mes del año pasado y perdió 4.528 pernoctaciones. Así, Gijón, que suele ser la ciudad con mayor ocupación durante los meses de junio y julio, se anticipó marcando su techo histórico al sobrepasar las 79.000 reservas.

Los datos traslucen una realidad más compleja. La capital tuvo ocupadas, siempre con los datos del INE encima de la mesa, 71.958 camas a lo largo de todo el mes. En efecto, 8.000 menos que Gijón. Sin embargo, Oviedo aguantó el tirón recibiendo 21.268 visitantes foráneos por los 18.193 que registró el mismo mes el año anterior.

El concejal de Economía, Rubén Rosón, explicó ayer que los datos de junio no son significativos y que no ha saltado ninguna alarma ni por parte de la patronal ni desde el Consistorio. De hecho, el edil espera que Oviedo siga siendo «la locomotora del turismo en la región como lo fue en 2016 y como lo será en 2017». «Los datos que me trasladan desde el sector es que la facturación va entre un 5 y un 10 por ciento mejor y eso se nota en la generación de empleo», afirmó el responsable de Turismo. Para Rosón, «en junio tuvimos 1.700 parados menos y un 75% de esa creación de empleo sea da en el sector servicios con 1.200 empleos directos. Los datos se proyectan tan buenos como el año pasado».

Pero lo cierto es que en la serie histórica del INE para el mes de junio en la capital del Principado representa un guarismo extraño. Desde hace años Oviedo suma turistas. El pasado año se superó la cifra de 500.00 visitantes, algo que la concejalía responsable confía en «repetir».

Desde la organización empresarial OTEA no quisieron valorar los datos del INE porque prefieren esperar al cierre del ejercicio para hacer balance. Y pusieron el acento sobre otros riesgos para el sector más allá de más o menos camas ocupadas.

«Los riesgos para el sector son otros, como los alquileres no regulados. En Asturias hay 35.000 empleos dependientes del turismo y lejos de triunfalismos o de una guerra provinciana entre Gijón, Oviedo, Villaviciosa o Llanes, lo que necesitamos es estabilidad, no jugar con esos puestos de trabajo. Cuando en Asturias había 30.000 mineros no se movía ni Dios y ahora el turismo representa el 11% del PIB de la región», explicó el vicepresidente de OTEA, Fernando Corral.

Porque el turismo y la industria del ocio derivado del mismo sufren los rigores de la estacionalidad, a la cola del reclamo del sol y playa Mediterráneo. La tarifa media de las camas en el Principado es de 55,2 euros y, pese a la subida en 4,8 puntos con respecto al ejercicio pasado está muy lejos de los 87,5 de Andalucía y se mueve en el pelotón de cola junto con Aragón, las dos Castillas, Galicia y Extremadura. Lo mismo ocurre con los ingresos por habitación disponible. En Asturias asciende a 22,1 euros.

En cuanto a la ocupación, pese a que en el Principado se registraron 700.000 turistas durante los seis primeros meses del año, un 4,9% más que en el ejercicio pasado, la región es cuarta por la cola de las 17 comunidades autónomas en ocupación por plazas. Castilla La Mancha, Extremadura y Aragón suceden al Principado y a su 38,4 en número de camas contratadas durante el pasado mes de junio.

En el primer semestre, la situación mejoró en un 7,2% con respecto al pasado para un total de 1.321.011 de pernoctaciones. Desde OTEA, sin embargo, piden que no se «echen las campanas al vuelo y que se siga trabajando para consolidar la recuperación».

Visitantes a pie de chigre

El ajetreo en el centro de la ciudad contrasta con la pausada vida del ovetense en verano. Los turistas andan a su aire o en visitas organizadas. Juan Fernándo Sierras, un antequerano, fue ayer el guía ante cuarenta almerienses, uno de los muchos grupos que recorren la capital estos días. Venían de Adra, Berja, El Ejido y La Alcazaba, y también había una pequeña representación granadina. Sandra Santiago y Lidia Crespo, dos de ellas, destacaron la limpieza de la ciudad, los parques y sus árboles, las plazas, y por supuesto la Catedral, «que es muy bonita».

Es la segunda vez que visitan Oviedo, «porque nos apetecía mucho», y también «por la gastronomía», añadió Carmen Figueredo.

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